Esta expresión deriva del boxeo
Cuando un peleador ya no puede seguir y se da por perdido, las reglas mencionan que su entrenador puede arrojar la toalla al cuadrilátero, lo cual significa que abandona el combate. Muchas veces para evitar daño grave al combatiente.
Las situaciones que vivimos cotidianamente en nuestro país de corrupción, impunidad, crimen organizado, abusos, desviaciones de recursos, perdidas financieras, de vidas humanas, de credibilidad son, por mencionar algunos, los problemas más frecuentes. Los ciudadanos nos encontramos todos los días en medio del “ring”, con cada “round” salimos y decimos: ¡voy a tirar la toalla, ya no más!
Es poco creíble que nuestro enemigo sea otro mexicano, ya sea vecino, empleado, campesino, ejecutivo, jefe, director, dueño, pobre, o millonario. Su visión es tan egoísta que no importa las consecuencias.
Teniendo la posibilidad de hacer historia con un cambio significativo, con unión, cooperación, estrategia, optamos por defraudar y engañar.
¿Qué hacer con tanto dinero desviado que suma más de 258 mil millones de pesos, cuando el PIB de México es de 17.811 billones de pesos?
-¿Gastarlo?
-¿Untarlo?
-¿Poder?
¡Claro!, el poder dejar al pueblo sin recursos para seguir haciendo lo mismo y sin amenazas, disfrutando a costa del esfuerzo de otros, hasta que, como algunos virus, destruyan a su huésped.
Hemos llegado a que, ser político y tener un cargo público, equivale a obtener gran cantidad de recursos y poder, siempre y cuando el grupo, partido y jefe lo permitan.
-¿Quién de ahí adentro desea salirse?
¿Alguien?
¿Ninguno?
Es como el cuento del Rey Midas, una vez que algo o alguien son tocados por la mano del monarca estos son transformado e imposible de revertir sus efectos y no precisamente se convierten en… oro.
Hay individuos que lo que tocan lo hacen mier….
¡Dar otro ejemplo, seria también válido!
Tan solo Japón con su territorio de 377,873, Km2, que equivale a menos de una quinta parte de nuestro territorio, nos supera en economía y por lo menos 3 veces más en PIB.
Mientras que la corrupción en México ocupa el 10% del producto interno bruto, en Japón (y otros países) hacen “kaizen” (nombre de un método de gestión de la calidad), es decir, un proceso de mejora continúa.
Para poder cambiar necesitamos de un gran esfuerzo generacional para que sea tras-generacional.
¿A qué me refiero?
Evitar la idea de que ser político es tener dinero a manos llenas. Muchos dicen que van a cambiar pero viven del erario, no solo los miembros de los tres poderes de la Unión, también los partidos políticos incluyendo a Andrés Manuel López Obrador. Por más humilde que quiera aparentar es tan corrupto como el partido que le dio origen y tan demagogo que ni el mismo se entiende. Jamás ha trabajado pero recauda gran cantidad de recursos (sin importar su procedencia) para sostener a su humilde persona y “paupérrima” familia.
Hay situaciones en nuestra vida que por más que intentamos algo, pensamos que no lo conseguiremos y para evitar un gran desgaste, desilusión o perdidas creemos que lo mejor es abandonar la lucha; saber tirar la toalla a tiempo y centrar nuestros esfuerzos en buscar una alternativa al objetivo no logrado.
Una opción para tanto abuso sería la organización de los ciudadanos. Esto conlleva gran esfuerzo y tiempo. Crear una infraestructura capaz de suplir con inteligencia, organización y estrategia a cada político del país, a cada partido político.
El pueblo olvida, eso dicen.
Pero también esta el dicho, que el abusivo llega hasta que el indefenso se deje.
Por ello debemos seguir un “round” más antes de tirar la toalla.
¡Hasta la próxima!
Comentarios. dr_rethcuel@yahoo.com
KALEYDOSKOPIO
SourceEl Heraldo de León




