Después del asesinato ocurrido en la colonia Industrial, la gente que allí habita y comercia ha optado por “ver y callar”, y manifestado su temor ante una situación que, en su opinión, está cada día peor.
El sábado, en la Calle San Juan de los Lagos, esquina con San Francisco, Oscar Ramírez se encontraba en su casa cuando un hombre, a bordo de un Jetta blanco, le disparó, hiriendo en las piernas a dos pequeñas: Kimberly y Miriam, de 4 y 12 años respectivamente.
Al día siguiente, el domingo en la mañana, las calles parecían animadas, en parte debido a la algarabía provocada por el tianguis “La Línea de Fuego” que desde temprano ofreció productos al público… sin embargo, muchos de los habitantes de la zona se sentían asustados e incómodos.
La noche anterior, los vecinos solo escucharon balazos y el ruido constante de las sirenas. No fue sino hasta horas después, gracias a las redes sociales, que supieron lo que pasaba.
“Aquí es mejor ver, oír y callar”, advirtió un hombre de la tercera edad que prefirió omitir su nombre. “Así son las cosas desde hace ya bastante tiempo”.
Por otro lado, Sigfrido Juárez, quien durante la mañana se encontraba barriendo el frente de su casa, fue bastante práctico al exclamar “aquí la cosa está muy caliente”, sin querer opinar más al respecto.
Para los vecinos, un problema es que se encuentran en una zona cuyas colonias destacan, precisamente, por su alto índice delictivo: a pocos metros de la calle donde acontecieron los hechos se encuentra chapalita, y unas calles más arriba, San Juan Bosco.
Angélica Domínguez, comerciante y ama de casa, advirtió:
“No digo que toda la gente sea mala, pero desgraciadamente las colonias tienen ya mala fama desde hace tiempo, lo peor del caso es que, como siempre, la policía no hace nada al respecto. Cuando uno les llama tardan en llegar, y cuando llegan los rateros ya hicieron de las suyas”.
No muy lejos del lugar de los hechos se encuentra, además de la Línea, el mercado Espíritu Santo. Pese al abundante comercio de la zona, el crimen sigue en pleno apogeo.




