A tres de meses de la explosión del polvorín en la comunidad de Nápoles, Leonardo Hernández Jasso ha recibido tres cirugías y aún no recupera la vista por completo.
Al día de hoy se siente un poco más tranquilo, “todavía sin poder entender lo que pasó, sin poder creerlo”, sin embargo el estar en casa y con su familia le reconforta y le quita pensamientos tristes.
A este punto de su recuperación lo llevó el tomar en cuenta que su hijo de menos de un año lo necesita. “Desde ese momento que pasó el accidente fue lo que tenía yo en mente: mi hijo”, recordó el joven. Su esposa le pedía que regresara con su bebé de ahora siete meses de edad.
“Una noche antes de que eso pasara, cuando terminé de trabajar estaba mi esposa con mi hijo en el cuarto y me miró el niño; quería que jugara con él y yo ya andaba cansado y enfadado del trabajo… al día siguiente pasó eso y era lo que me decía mi esposa: ‘tú le prometiste a tu hijo y te está esperando que juegues con él”.
DESEA PRONTA RECUPERACIÓN
Leo desea un bienestar y salud para todos. Aún sus piernas y sobre todo sus ojos, tienen la evidencia de lo peligrosa que es la pólvora. Anhela recuperar la movilidad para buscar un nuevo empleo y ser el sustento de su madre, esposa y hermanos. “Eso fue lo que me enseñó mi papá, ser alguien responsable y cumplir con mis obligaciones”.
Ha sido muy difícil afrontar este proceso, acepta. “Todavía no la creo, no lo he sentido que me faltan ellos”, dijo. En la explosión de principios de enero fallecieron su padre y hermano mediano. Por sus condiciones de salud duerme ahora en una casa prestada por un vecino en la calle Francisco Villa.“Quiero salir adelante, no quiero quedarme aquí. No quiero estar pensando en qué hubiera pasado si hubiera hecho esto… quiero dejar atrás y salir adelante”.
Se dijo sumamente agradecido con sus amigos, vecinos y especialmente las personas desconocidas que han apoyado su situación. “Quiero agradecerles porque es increíble… cuando estaba en el hospital no lo creía”. También a los trabajadores que lo interceptaron en la carretera donde clamaba auxilio y, fue ayudado.
OCULTA SU DOLOR
“Paso a pasito… va saliendo adelante”, comentó su madre Rosa, quien señaló que a la familia Leo no le comparte lo doloroso que pudo ser el incidente. “Él nunca se quejó, pero afortunadamente los doctores lo han atendido bien, está llevando sus consultas cada 15 días”. “Él nos dice que que nos va a sacar adelante a todos, por eso quiere quedar bien, para poder trabajar”, expuso la acongojada madre. “Afortunadamente ahí la lleva”.
En los pies ha recibido varios implantes de piel ante el riesgo de amputación de una de sus piernas. En los ojos ha sufrido tres cirugías y tiene recuperación parcial en el ojo izquierdo, caso contrario al derecho. La familia no cuenta con los recursos necesarios para solventar otra de sus cirugías; sus oídos también han sufrido afectaciones.
Familiares, amigos y vecinos han organizado kermeses y ‘boteado’ para fortalecer la economía de la familia que por la desgracia, perdió su hasta entonces única fuente de trabajo. Confeccionaban castillos y cohetones y hasta el momento se desconocen las causas del siniestro.



