Sergio Flores se llevó la tarde en la tradicional corrida Guadalupana desarrollada en la Plaza La Luz al cortar dos orejas.
El rejoneador mexicano Emiliano Gamero del Estado de México recibió el primer toro de la tarde de la ganadería de Peñalba, de nombre Juan Diego de 568 kilogramos, marcado con el número 41.
A pesar de que el toro embistió lento, el rejoneador se mostró voluntarioso y recibió vuelta al ruedo junto con los Forcados Amadores de México, quienes intervinieron antes de que matara el mexiquense.
El hidrocálido Arturo Macías, «El Cejas», recibió de rodillas y pegado a tablas al segundo de la tarde de nombre Anda Solo de 546 kilos, marcado con el número 245. El público ovacionó los dos pases.
En el último tercio, nuevamente de rodillas, logró cinco pases con la muleta por derecha que arrancó el «ole» en las tribunas.
El experimentado matador de 39 años cuajo una faena vistosa, toreando por derecha, sometiendo al toro y llevándolo con pases templados y en redondo.
Con tres cuartos de espada, «Anda Solo» se desplomó rápidamente, otorgando el primer apéndice de la tarde.
El Tlaxcalteca Sergio Flores recibió el tercero de la tarde de nombre Cumplido de 500 kilos, marcado con el número 230, con el cual se mostró voluntarioso, logró realizar 4 tandas de pases toreando por derecha.
El matador de 30 años pincho en el primer intento; sin embargo, en la segunda oportunidad fulminó a Cumplido, quien en menos de 10 segundos mordió el polvo de la Plaza la Luz, levantando a todo el público de la tribuna a grito de «¡Torero, torero!», le concedieron una oreja. La bravura del mejor de la tarde le mereció vuelta al ruedo.
Con el cuarto de la tarde, Emiliano Gamero lidio a Guadalupano de 588 kilogramos, con el número 254. Con Sendero, un caballo blanco, colocó el primer castigo, continuó con Glamour y colocó un par banderillas y con Jaque Mate aplicó una más, ambos castaños.
Júpiter, de pelo gris con blanco, le ayudo a aplicar una banderilla más. Con la Verónica, de pelo negro, recibió a los Forcados Amadores de México y continúo con la sexta banderilla. Lamentablemente, al tirarse a matar, pinchó en dos ocasiones descabello.
El quinto, de nombre Rompenubes de 532 kilogramos y con el número 330, mostró embestida desde los primeros dos tercios.
Arturo Macías olfateó con su experiencia que el toro podría ser el mejor de la tarde y le realizó una faena de por lo menos 40 pases, que mantuvo al público coreando los «ole» en todo el tercer tercio. El hidrocálido clavó estocada completa; sin embargo, el astado no cayó, por lo que tuvo que descabellar.
A grito de «¡Cejas, Cejas!» salió al tercio y Rompenubes no recibió vuelta al ruedo.
El sexto y último de la tarde, Curioso de 578 kilogramos, con el 244, embistió lo suficiente para que Sergio Flores cortara una oreja y se convirtiera en el máximo triunfador de la tarde guadalupana en la Luz.



