La explosión de fuegos pirotécnicos durante una celebración religiosa en la comunidad de Presidio de Morales dejó moribundo a un «cohetero» que hasta anoche luchaba por su vida en una sala de emergencias médicas.
Alfredo, de 25 años, sufrió fractura de cráneo al igual que graves quemaduras de segundo y tercer grado en más del 50% de su superficie corporal luego que un aparente mal manejo de la pirotecnia, o un descuido involuntario, causó que a las 23 horas del jueves le estallaran en las manos artefactos explosivos elaborados a base de pólvora.
El muchacho, se dijo, fue llevado por sus familiares a una clínica cercana a Presidio de Morales, pero dada la gravedad de sus quemaduras y fracturas le derivaron a un hospital más especializado en la cabecera municipal penjamense donde, hasta ayer viernes por la tarde, permanecía con reporte médico de pronóstico reservado. La guardia médica dio parte a las autoridades sobre el ingreso del joven, lo mismo del posible accidente que le sucedió.



