Después de cinco meses, por fin la afición cantó el triunfo en el Estadio León. La Fiera quiere despertar y vuelve a ilusionar con una lejana Liguilla.
Veracruz de Juan Antonio “El Cabezón” Luna, buscó amarrar un empate como visitante. Javier Torrente también jugó defensivo y cazó un viejo tiburón.
En las afueras del estadio, la marea de camisetas verdes se vio reducida. Los revendedores misteriosamente bajaron los precios, desesperados, observaron como uno de sus supuestos líderes fue detenido por la Policía, pero esto no impidió que más de una docena continuara ofreciendo a 100 pesos los boletos de sol.
Pocos aficionados escualos radicados en León, estuvieron a la vista para acompañar a la reducida porra jarocha.
Previo al juego el calor fue sofocante, los 33 grados centígrados no lograron calentar un primer tiempo igual de gris y frio como el uniforme de León. Veracruz se defendió con todos los dientes. Abucheos en las tribunas con el 0-0.
En el segundo tiempo la temperatura bajó en los primeros 15 minutos, Veracruz atacó en varias ocasiones a Yarbrough. Peña molesto fue enviado a la banca, Mejía tomó el control del medio campo y León sacó la frustración.
RAMILLETE
CUARESMEÑO
En los últimos 21 minutos llegó el ramillete de Boselli, Elías (2) y Cano. Veracruz jugó con la calma de un equipo de media tabla. Nunca existió la desesperación del descenso.
“Al descenso, el tibu al descenso” los de arriba iniciaron la fiesta con banquete digno de cuaresma. Cano les regaló el cuarto de la noche y la afición volvió a cantar “Caminos de Guanajuato”. (Israel Alatorre)



