Actualmente, León se ha convertido en una ciudad de obras en muchas de sus avenidas, bulevares y hasta en su Centro Histórico. El Vicente Valtierra es uno de tantos. El bulevar Aristóteles, otro. Más allá de que las obras sean necesarias, la situación arranca sentimientos encontrados en los leoneses.
En el bulevar Aristóteles, que conduce rumbo a Las Joyas, por las mañanas suele haber embotellamientos. Josué Flores, comerciante de chatarra, plástico y cartón, explica que es común que los automóviles pasen a un ritmo más lento y provoquen desesperación entre transeúntes y conductores por igual.
Sandra Aguirre, comerciante y transeúnte de la calle Miguel Alemán, está consciente de que las obras están apenas comenzando y se van a tardar, y reconoce la labor de los oficiales de Tránsito para mantener el orden.
“El problema es que hay obras por toda la ciudad, de principio a fin. Ya son tantas que una no sabe ni cuándo van a acabar ni por dónde pasar. ¿Son necesarias tantas? Una ya no sabe ni qué. La ciudad no son más que puro agujero y polvareda”.
Además de las diferentes obras que se están llevándose a cabo, también destaca la del Portal Aldama, en la zona centro. Para el señor Emmanuel Hernández, no puede ser sino una excelente acción.
“Nuestro León tiene que verse bonito. De que van a tardar es un hecho que van a tardar, pero es necesario que se vea bien éste portal histórico tan trascendente”.
Asimismo, cerca del Arco de la Calzada también se están llevando a cabo obras de pavimentación. María del Rosario, ama de casa jubilada, explica que efectivamente las obras provocan molestias, pero es un mal por otro, pues las obras son temporales, pero por fortuna, se verán mejor las calles con el paso del tiempo.




