Con una conciencia colectiva se podrá avanzar en el Plan de Desarrollo Integral de León con una visión hacia el 2045, se trata de remar todos hacia el mismo rumbo, expuso el alcalde Héctor López Santillana.
Al término de la presentación del plan, entrevistado por El Heraldo de León, indicó que una vez aprobado y publicado por ley el documento este año, lo que se busca es que el proceso no se quede en los anaqueles de los funcionarios.
Por ello, precisó, se comparte con la sociedad, para alinear una sola visión colectiva con el mismo objetivo y sumar esfuerzos de la iniciativa privada y del sector público para ir construyendo el León que todos anhelamos.
Cuestionado sobre cuál es el escenario ideal que se busca para León, dijo que es el de ciudad próspera, que aglutina la parte incluyente y saludable.
“El escenario que no queremos es el de la ciudad estática, quieta, no queremos estar resistiéndonos a las macrotendencias, por eso, para este escenario no se hizo ningún ejercicio estratégico ni de acciones, porque no lo queremos”, especificó.
“El objetivo que queremos es orientar el desarrollo hacia el escenario más plausible, que es el de ciudad próspera, pero estaremos al pendiente de cómo se irán moviendo los escenarios, conforme a las macrotendencias internacionales y globales, para ir viendo cuál es el componente que se va convirtiendo en un factor, una energía, que podamos aprovechar mejor de acuerdo a nuestra propia idiosincrasia y cultura”.
¿La pandemia qué tanto desvió la planeación?
-Nos llevó a retroceder, hay que reconocer, en aspectos como en el tema de la economía y en materia de salud es evidente, perdimos muchas vidas humanas y los recursos disponibles se destinaron para atender la urgencia y emergencia en salud, las pruebas, la hospitalización, el oxígeno.
En el tema de la desigualdad, de pobreza, alimentación y educación, nos dio un retroceso de algunos años, pero, por eso, la importancia de no perder el rumbo, esta pandemia, nos hizo fortalecer nuestra política de la periferia hacia el centro, para seguir atendiendo a la población más vulnerable, se reforzaron las inversiones de la periferia hacia el centro.
¿Cómo queda el IMPLAN y el equipo para el futuro?
-Más allá de la parte de las personas, se quedan fortalecidos los procesos, se queda fortalecida la conciencia colectiva y esa fue la razón principal de este evento y se quedan muchos de los procesos con los asesores, los jóvenes, para que, en la sistematización de estos procesos, se realice el monitoreo constante, que nos emitan las alertas que nos anticipen las acciones o correcciones que se tienen que tomar.
Se deja un sistema que permite estar muy al pendiente de nuestro entorno para que no nos vuelvan a sorprender “las olas” que muchas veces se generan desde el otro lado del mundo.
¿Qué mensaje le da a la ciudadanía?
-La parte de la convicción de que si somos capaces de tener una visión colectiva será fácil sumar los esfuerzos, pero si no se tiene esta visión y conciencia colectiva, a la hora de dirimir entre los intereses fuertes que hay en la ciudad, es muy difícil remar todos para el mismo rumbo.
Lo importante es que en estos procesos se involucre toda la población, en especial la juventud, porque la mitad de la población es joven, con un sentido práctico para que adivinar qué quieren los jóvenes, mejor que participen en los análisis, reflexión, decisión y planeación para construir la ciudad que ellos quieren donde se sientan plenos para su realización.




