Al ser pequeño, Natividad Mota Rodríguez no tuvo la oportunidad de asistir a una escuela, debido a que formaba parte de una numerosa familia y la posibilidad de estudiar, no era la misma para todos, pero nunca fue un impedimento para abandonar el sueño de iniciar con sus estudios.
Él, desde hace mucho tiempo se ha dedicado al campo, la albañilería, ha sido electricista y plomero, siempre tuvo la inquietud por aprender matemáticas, español, biología y ahora computación.
“Eran núcleos familiares bastante grandes, yo soy el mayor de la familia, somos ocho hermanos y pasábamos una vida muy difícil, no había fuente de empleo, mi papá batallaba mucho para sostenernos y esa fue la razón de que, a muy temprana edad, en vez de estudiar tuve que salir a buscar trabajo para ayudar”.
INAEBA llegó hasta la puerta de su casa y con ello obtuvo la oportunidad de primero, aprender a leer y escribir; después pudo certificar su primaria y a los 58 años de edad logró obtener su certificado de secundaria, con promedio de 9.1.
“La vida nos da nuevas oportunidades y he salido adelante, hoy soy padre de familia, de seis hijos, afortunadamente desde un inicio no quise que mi familia viviera lo que yo viví, que no tuvieran esa oportunidad de estudiar”.
La cultura del esfuerzo y la importancia de la educación se las ha transmitido a sus hijos y actualmente dos de ellos estudiaron la preparatoria, uno más la secundaria y tres son profesionistas que llenan de orgullo al señor Natividad.
“No me queda duda que los estudios nos abren puertas y nos sirven para enfrentar los retos que nos dé la vida. Es una nueva oportunidad para nosotros; a la sociedad, que por cualquier motivo truncaron sus estudios, nada más es de que uno quiera, sí se puede hacer, nada más es tener una decisión propia y romper las barreras como miedos y temores”.
Hoy, Don Natividad está consciente que, los únicos límites están en su mente, por ello su objetivo es continuar con sus estudios en la preparatoria y aprender hacer uso de la computadora.



