
Guanajuato, Gto.
Un año después de haberse suspendido la centenaria tradición de la apertura de las compuertas de la Presa de la olla, autoridades estatales y municipales, así como miles de capitalinos revivieron esta ancestral práctica y festejaron en familia.
Justo cuando el reloj marcaba las 13:00 horas, tal y como lo establece la tradición, el titular de la Secretaría de Finanzas y Administración, Héctor Salgado Banda y el alcalde, Alejandro Navarro ondearon en sus manos los pañuelos blancos, con los cuales dieron la orden para que se abrieran las compuertas del embalse.
Mientras la Banda del Estado entonada el tradicional vals “Sobre las Olas” del compositor Juventino Rosas, el estruendo el agua al caer por la compuerta arrancó los aplausos de miles de personas que se dieron cita a este evento.
Con la apertura de las compuertas se retoma la centenaria tradición, la cual en este 2021 ocurre justo a los 280 años del inicio de la construcción de la Presa de la Olla, allá por año 1 mil 847.
Una mañana fresca dio la bienvenida a los miles de personas que llegaron hasta el lugar para ser parte de la fiesta, la cual vuelve a ocurrir, luego que el año pasado fue suspendida debido a la pandemia del nuevo coronavirus.
Conforme la hora ser acercaba, las familias llegaban hasta esta zona de la ciudad para ser parte de un festejo que no había sido interrumpido en cientos de años de existencia, como ocurrió el año pasado, como una forma de evitar los contagios del Covid-19.
Ya fuera en camión urbano o pie, los miles de familia fueron llegando hasta la zona de la Presa y buscaron el mejor lugar para ser testigos de este evento, que ahora guarda un lugar especial en la historia, al ser este 2021, el año en que la tradición logró retomarse.
“Corre Mamá o no vamos a alcanzar a ver cuándo tiren el agua”, decía una pequeña que junto con el resto de su familia apuraban el paso en el exterior de la iglesia de la Asunción, para ser parte del festejo.
Mientras el agua se esparcía y comenzaba a recorrer los drenajes de la zona oriente de la ciudad, las familias buscaban un lugar para comer juntos, como lo marca la tradición, aunque el jardín Hidalgo, lugar predilecto para ello estaba cerrado al público.
Conforme el día fue avanzando la cantidad de familias que llegó hasta la Presa de la olla fue en aumento y con ello, una vez más los cuevanenses cumplieron con la tradición.
El festejo una vez más fue marcado por la presencia de la pandemia del Covid-19 que obligó a la mayoría de los asistentes a portar cubre bocas y permanecer menos tiempo en el lugar.




