Al paso del tiempo, un gran número de personas guanajuatenses han lograron destacar en diversas actividades en otros países.
Por eso en el foro virtual “Guanajuatenses por el Mundo”, que organiza la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional, se cuentan sus historias de éxito, esfuerzo y el sacrificio que representa dejar la tierra que los vio nacer, para brillar en el extranjero.
Tal es el caso de Gabriela Martínez, originaria de Salvatierra y licenciada en Ciencias de la Salud, ella vivió en Guanajuato y los Estados Unidos, debido a que sus padres migraban cada año, para alcanzar la cosecha de fresas.
“Mis papás siempre han sido campesinos, entonces mi vida siempre ha sido campesina y con mucho orgullo lo platico. Viví con una familia migrante y eso me dio la oportunidad de vivir en Salvatierra, en 2 comunidades, en la que nació mi mamá que se llama, San Pablo Pejo y en la que nació mi papá, Santa Rosa Tejocote”.
Dijo recordar que de niña iba a la escuela aun así se encontrara en el vecino país del norte o en su querido Salvatierra, ya que la educación fue una de las cosas que sus padres le inculcaron.
Para Gabriela no fue fácil, pues al regresar de California, una vez terminadas las cosechas, tenía que dejar la escuela y al llegar a Guanajuato de nuevo retomaba sus clases y viceversa.
“Tuve la oportunidad de vivir las tradiciones, especialmente durante la época navideña conviví mucho con mi familia y aprendí sobre las costumbres más queridas para mí que eran las posadas, las fiestas patronales de ambos pueblos y en sí, fue una niñez única y me siento agradecida por todo lo que aprendí”.
En su participación Gabriela dijo que el hecho de no interrumpir su educación la ayudó bastante, porque al regresar a los Estados Unidos se daba cuenta de que llegaba al salón de clases más adelantada que el resto de sus compañeros, sobre todo en matemáticas.
Dijo que lo único que le costó trabajo fue el inglés, al tener a sus papás en casa, la mayor parte del tiempo hablaba en español, pero ahora es bilingüe y se puede comunicar en ambos idiomas con facilidad.
“Yo trataba de hacerlo con las personas que conocía de Guanajuato o los lugares que visitaba mucho en México y aquí en Estados Unidos igualmente, pero esta interacción siempre generaba dudas, sobre si era mexicana o estadounidense y al final del día siempre regresaba a mis raíces mexicanas entonces, aunque yo no nací en México, sé que tengo mi corazón ahí”.
En el 2012, Gabriela Martínez participó en un certamen cultural realizado en Oxnard, California en el que representó a Guanajuato, además dijo que quedó cautivada por los bailes regionales tradicionales que solo había visto en fotografías.
Desde entonces tomó la decisión de aprender y enseñar esta forma de expresión a través del baile folclórico a su comunidad y diversas actividades.
“Llevo ya 10 años con el balé folclórico mestizo de Oxnard y de hecho también de forma individual de clases a niños en la escuela y en un programa de la ciudad con algunas presentaciones”.
Forma un Club Migrante
Gabriela dijo que siempre desde pequeña tiene el gusto por ayudar a las personas migrantes, como una forma de agradecer la forma en la que creció.
Dijo que en la escuela o su comunidad se encontró con otras personas que la ayudaron a ella y a su familia a salir adelante y era momento de regresar un poco de lo mucho que recibieron.
“En los primeros años, hubo mucha gente que nos ayudó con un consejo, recursos económicos, entonces siempre he tenido eso de que quiero regresar esa ayuda a mi comunidad, leí sobre los clubes migrantes, me dio curiosidad y empecé a buscar información de cómo se formaban y así me pude guiar un poco también por otros grupos como el de Uriangato que ya lleva más tiempo”.
Dijo que uno de los proyectos más grandes con los que su agrupación ha colaborado fue en conjunto con otro club en Atlanta, Georgia al remodelar la plaza principal de San Pablo Pejo, en Salvatierra.



