Segunda Parte
Hemos de comentar que a fines de abril y el mes de mayo como todos los años ha tenido un cúmulo de fechas a conmemorar y así mencionamos el 30 de abril, Día del Niño; el 10 de mayo, Día de las Madres; día 15, Día del Maestro y ahora el 23 que se celebró el Día del Estudiante y de nuevo podemos escribir que este liga a los niños, a las madres, a los maestros y ahora a los estudiantes, y reuniendo estos conceptos podemos concluir en una educación integral de los alumnos con la colaboración de estos factores de la educación.
Esta vez me quiero referir al Día del Estudiante y esto se refiere a niñas y niños de primaria, jóvenes de secundaria y preparatoria y de estudios superiores, y afirmamos esto, porque todos a través del aprendizaje en los recintos escolares, de las enseñanzas de las maestras y maestros, y el deseo de cada uno de los alumnos que buscan la superación de acuerdo al número de años que inviertan, ya que indudablemente se puede pensar que para alcanzar el grado máximo con el doctorado pueden acumularse más de 20 años, empezando en preescolar, dependiendo hasta su final de la carrera que escojan para su desarrollo profesional.
Pues bien, los estudiantes en lo general han sufrido por la ausencia de clases presenciales debido a la pandemia y se ha sustituido por clases en línea denominadas virtuales y ya hemos hablado en el anterior artículo de este tema, pero todos están de acuerdo que este tipo de enseñanza sin escuela no puede sustituir las clases presenciales. Actualmente se han iniciado en forma provisional, con algunas medidas para cumplir con los requisitos sanitarios, pero no todas las escuelas están funcionando así, faltan muchas más y esperaremos que en fechas próximas podamos contar con este beneficio.
Quiero referir que en el inicio de mi carrera universitaria conocí la celebración del Día del Estudiante, ya que esta fecha no tiene la antigüedad de las otras fechas, pero sí, definitivamente a mí me tocó encontrar en esa fecha conmemorativa la ocasión de estrechar vínculos de amistad, en la Universidad de Guanajuato, donde inicié mis estudios, los festejos culminaban en la noche, se celebraba dentro de las instalaciones y era una fiesta magna. Creo que en el país no había un evento universitario tan grande. Este baile lo amenizaban 5 orquestas de gran prestigio nacional, que se instalaban en los patios de la universidad y en la preparatoria, antiguamente llamada Colegio del Estado.
Entre mis grandes recuerdos están las orquestas que se presentaron como fueron las de García Médeles, Valle de Santiago, Orquesta de Ingeniería, Solistas de Agustín Lara y una orquesta propia que la integraban los mismos estudiantes de nuestra querida Universidad. A este evento asistían jóvenes de ambos sexos de diferentes partes de la República y creo recordar que este baile reunía más de mil participantes. Este era uno de los grandes atractivos de la Universidad de Guanajuato, que lamentablemente se ha terminado y el año pasado se quiso reanudar, pero el fantasma del virus del covid frustró esta iniciativa.
Para terminar quiero expresar un gran recuerdo de la Universidad de Guanajuato, pues en aquel tiempo no había el número tan grande de estudiantes con que ahora cuenta la universidad, se fomentaba la cordialidad y el intercambio amistoso que teníamos entre todos los alumnos. Esos bailes, las enseñanzas en sus aulas y mis queridos maestros forman el recuerdo de mi querida Universidad de Guanajuato que no quiero olvidar.
Guardo dentro de mi corazón que también pudimos formar la primer estudiantina en 1959 y ahora para deleite de los habitantes de Guanajuato y turistas de toda la República y del extranjero se cuenta con el espectáculo de las callejoneadas, en las cuales los jóvenes estudiantes muestran sus excelencias en el canto y la música, a estos grupos se le denomina coloquialmente Tunas.




