A pesar de que su deseo era despedirse de León con el bicampeonato, Nacho Ambriz declaró al final del encuentro que se va tranquilo porque hizo las cosas bien y logró darle al equipo su octava estrellas.
“No puedo reprocharle nada a los jugadores, enfrentamos a un gran adversario que tiene una idea clara, pero nosotros tuvimos opciones y no las metimos. Y, reconocer también que Toluca hizo un buen planteamiento, fue un buen rival y un buen arbitraje también”, dijo.
Ambriz dijo que se va agradecido con la afición, con la prensa y con los jugadores porque todos ayudaron a que salieran las cosas bien a su paso por León. “Me hubiera gustado llegar a otra final, pero no me queda más que agradecerle a todos, me voy tranquilo, he hecho las cosas con entrega y profesionalismo”.
Insistió que tenía la ilusión de otro título, “pero los colores de este equipo están por encima de mí, de los jugadores, de todos. Dejé todo lo mejor de mí y hoy los entrenadores siempre queremos más, yo veía la posibilidad de buscar el bicampeonato, pero me voy con la conciencia tranquila”.
Nacho Ambriz, manifestó que se va una parte de León dentro de él, “es un equipo que siempre respetaré y admiraré porque tiene una gran historia, de muchísima gente que ha pasado por aquí, me tocó ponerle su octava estrella y me hubiera gustado una más”.
Agradeció a la familia Martínez por la oportunidad de trabajar en el León, donde dijo: “Hicimos que la afición regresara al estadio, que estuviera contenta con el equipo, hoy lo volvió a demostrar y no me queda más que desearles que venga lo mejor para ellos”.




