La pandemia sigue junto con las clases en línea. La situación, además de generar estrés entre los alumnos y causar constantes conflictos a los maestros, es un problema para todos los negocios y la “industria” de las graduaciones, quienes han padecido considerables pérdidas económicas.
Todo es cuestión de tiempo para saber si este 2021 suena “Pompa y circunstancia”, la tradicional pieza compuesta por Edward Elgar que se usa en eventos como las graduaciones. El pasado 2020, la situación fue crítica debido a la pandemia. Incluso el año pasado la Universidad de Guanajuato celebró graduaciones virtuales.
En el negocio “Charly” especializado en renta de trajes, entre ellos las togas y birretes para la graduación, la situación fue muy seria, como todos los negocios que se dedican a la renta de estas prendas, y al igual que muchos de ellos tuvieron que enfocarse en trajes. En dicho local, ubicado en la plaza Manuel Doblado, rentan a 250 la toga, mientras que en “Don Jacket” a 220.
La venta de anillos de graduación tampoco la han tenido fácil. Desde el año pasado las mejoras son lentas.
OTROS TRABAJOS
La situación es grave no solo para el sector de la renta de trajes y los anillos, sino para casi cualquier industria. El coronavirus ha afectado de manera considerable todas las formas de empleo y todas las actividades humanas, sin excepción… aunque algunas más que otras.
En la página de la Organización Internacional del Trabajo (ILO, por sus siglas en inglés) apunta que “las perturbaciones a nivel económico y social ponen en peligro los medios de vida a largo plazo y el bienestar de millones de personas”, y apunta que entre los sectores perjudicados –además de la educación- destaca la industria de la construcción, toda la industria turística, la de la música, teatro y conciertos, entre otros.




