Hoy es Jueves Santo, y es el segundo año que se celebra la Semana Santa en tiempos de la sana distancia. Sin embargo, no siempre fue así. Estos tiempos tienen una importante base histórica en León, que se remonta a muchos años atrás.
A continuación, invitamos a los lectores a hacer un recorrido histórico, cuando el covid-19 era algo muy lejano.
AÑEJA CUARESMA
Es en el Archivo Histórico Municipal de León, actualmente con visitas limitadas debido a la pandemia de coronavirus y la tan necesaria sana distancia, donde puede recordarse el pasado de León en Semana Santa, cuando el concepto de pandemia solo se había vivido con la gripe española a inicios del siglo XX, y después fue imagen de una historia de ciencia ficción.
En el documento “Crónica Leonesa” de Carlos Arturo Navarro Valtierra, se dice que en un día como hoy, Jueves Santo, los templos se llenaban de gente para conmemorar el lavatorio de pies de Jesús a sus discípulos y por supuesto, celebrar la misa. Recordemos los años cincuenta o sesenta, aproximadamente.
“Ese día era una tradición la visita a los Siete Altares, y no se valía entrar y salir, se debía completar el recorrido. En el Centro Histórico se acudía a los templos de La Paz, El Oratorio, La Parroquia, La Tercera Orden, el Inmaculado, Catedral y Los Ángeles”, recuerda el cronista Navarro Valtierra.
En Viernes Santo las calles, recuerda el finado cronista, quedaban completamente vacías. Era un día para la reflexión, que subrayaba la profunda religiosidad del leonés. Las mujeres vestían de luto y a las 3:00 de la tarde todo era silencio.
“Durante el día la gente tenía pendiente, pues se decía que Satán andaba suelto y si alguien se enojaba con otro, el Señor de las Tinieblas tenía autoridad de llevárselo al infierno (…) Por eso todos esperaban el Sábado de Gloria”.
Actualmente, muchos leoneses se van a vacacionar y no faltan los turistas que llegan a León a visitar a sus familiares. Poco a poco se mantiene en semáforo amarillo con alerta. Es cuestión de tiempo (y esperanza, y conciencia también) para saber si se retrocede, o si se avanza al tan anhelado verde.




