El bulevar Miguel de Cervantes, exactamente en el cruce casi esquina con Cereza, tiene fama de inseguro, peligroso… y de un lugar donde la vigilancia por parte de las autoridades es escasa. Hace poco fue el escenario de un asesinato, y en octubre del 2016 hubo otro homicidio doble.
El lugar donde asesinan es una curva que se encuentra entre un riachuelo, un barranco y varias colonias. Si el conductor se va todo derecho, lleva a la carretera que conduce a San Francisco del Rincón.
El lugar no destaca por su seguridad, en ningún aspecto. De acuerdo con los vecinos, es común que en
las dos escalinatas que hay, los delincuentes esperen a sus víctimas para asaltarlas. Subir y bajar dichas escaleras durante el día no representa ningún peligro, pero por la noche es cuando la situación se complica. Justo enfrente se encuentra la ciclovía del bulevar Cervantes.
“Aquí los problemas tienen como mínimo 15 años. Nunca han hecho nada al respecto”, se queja Juan Sandoval, de la colonia en cuestión.
De igual forma, el descenso no tiene suficientes bardas, y hasta el momento no se ha colocado algo para prevenir posibles accidentes. A lo lejos se puede ver la ciclovía y otras escaleras en mal estado, que incluso tienen maleza en medio.
ANTECEDENTES
La colonia Las Mandarinas ha registrado constantes acontecimientos y cifras relacionadas con la inseguridad en León. A su lado, se encuentra Los Olivos, que no se queda atrás. Ambas se ubican por el bulevar Miguel de Cervantes Saavedra.
El 25 de febrero de este año, un padre y su hijo fueron asesinados en Los Olivos, en la calle Tito Guízar. En cuanto a los crímenes acontecidos en Las Mandarinas, basta con recordar a los hijos de “El Jari” no muy lejos del barranco antes mencionado. Los hechos ocurrieron a finales de octubre del año pasado.
El hecho más reciente fue el acontecido el 3 de marzo, quien murió en el Hospital General Regional.




