En unos días, se cumplirá un año de la pandemia del coronavirus. En todo este tiempo, todo mundo ha enfrentado retos y ha vivido dificultades económicas. Quienes viven mayores dificultades son aquellos que, al no tener hogar, ni pueden “quedarse en casa”: son los y las indigentes de León, que habitan el Bulevar López Mateos.
Aunque el DIF realiza constantes monitoreos de estas personas, constantemente en las bancas, las calles, los puentes y las propiedades abandonadas. Ellos saben que no es su culpa, pues no tienen a donde ir. Algunos son oriundos de León, y otros han llegado de diferentes puntos de la República Mexicana en busca de una mejor calidad de vida. Hay madres solteras, adultos de la tercera edad, o niños, estos últimos pueden encontrarse pidiendo dinero o haciendo malabares frente al Poliforum.
Todas ellas coinciden en que el DIF y Protección Civil les ofrecen cubrebocas y gel, y suelen darles apoyo… pero al ser personas sin hogar, muchas de ellas no tienen donde guardar la tan socorrida “sana distancia”.
Ana Julieta Hidalgo y su hijo de 4 años, Mario Isaí, son dos de muchos casos. Se puede encontrar en diferentes puntos del bulevar López Mateos, desplazándose con su “casa” de cartón. En un trozo de cartón, muestra un mensaje que dice: “Nos apoyan con una moneda para comer gracias” (sic) se dedica, al igual que muchos indigentes, a recolectar pedazos de cartón.
Ana Julieta es originaria de Monterrey, y señala que vino a vivir a León para buscar una mejor oportunidad.
Otro caso es el de Ricardo Vallejo y Jaso Flores, ambos de 58 años de edad. Tienen muchos años viviendo en León y pidiendo limosna… aunque en estos tiempos es difícil, así lo señala Jaso, pues está consciente que la situación es complicada para todo mundo, sin excepción:
“La gente hoy en día es menos caritativa, ya no nos dan como antes. Esto está duro para todos”.
Aun así, han encontrado cubrebocas. Así es como han intentado mantenerse en pie a casi un año de la pandemia.




