El Arroyo del Muerto, ubicado en el Barrio de El Coecillo, se ha convertido en un improvisado basurero donde varias personas arrojan desperdicios que van desde simples envolturas de caramelos hasta muebles viejos.
Para los vecinos del tradicional barrio leonés es una verdadera molestia, pues aunque lo limpian, quienes arrojan la basura vuelven a reincidir




