Hace un mes, concretamente la madrugada del 22 de noviembre, ardió en llamas el edificio abandonado de lo que fuera la Discoteca Ossys, uno de los antros más populares de León durante la década de los años noventa. El incendio fue provocado, y hasta el momento se busca a los responsables. Los recuerdos de aquel edificio con forma de pirámide persisten en la memoria de algunos leoneses.
Hasta el momento no se han encontrado a los responsables. Lo que sí se puede hallar son los recuerdos de uno de los más emblemáticos lugares de la vida nocturna del León noventero.
Actualmente, quien camina o conduce por el bulevar Juan Alonso de Torres, ve una vieja pirámide de color negro, abandonada y olvidada. Tal vez las nuevas generaciones no lo sepan, pero en 1992, cuando la Capital del Calzado crecía, se trató de una de las discotecas más populares de la ciudad. Fue parte del Grupo Madeiras.
Es a finales de 1992 cuando Ossys comienza a operar. En aquel entonces, el presidente de la República era Carlos Salinas de Gortari, quien en noviembre presentaba su cuarto Informe de Gobierno, y José José lanzaba su nuevo álbum de estudio, llamado “Cuarenta y veinte”, hoy en día un verdadero clásico. Fueron también los años de las terribles explosiones en Guadalajara.
Pero en León, la ciudad iba creciendo animadamente hacia la modernidad. Uno de los muchos edificios que se construyeron fue justamente el Ossys. Lo más llamativo era su estructura. Incluso, muchos jóvenes la llamaban “la disco de la pirámide”. Con el paso del tiempo hubo otras muchas discotecas en la ciudad.
HOY
En la actualidad, el edificio de la Ossys ofrece un aspecto triste y parco, alejado totalmente de la gloria noventera. La maleza crece en el suelo y el vandalismo se nota en todos los muros grafiteados. Al igual que muchos lugares ubicados por ese bulevar, hay señas de vandalismo.
Donde estaba la entrada principal solo hay ceniza y cristales rotos, y si uno camina al fondo no verá más que estructuras abandonadas de color negro. La punta de la pirámide, eso sí, parece resistir al paso de los años, con todo e incendios y crisis económicas.
Poco se recuerda de aquella época en la que empezaban la última década del siglo y sonaban los hits mientras los jóvenes leonesas hacían fila para entrar.



