
Un día después de darle al Club León su octavo campeonato, el presidente de la institución verdiblanca, Jesús Martínez Murguía, dedicó este logro a todas aquellas personas que pasan por momentos de sufrimiento, angustia y dolor, por la pérdida de algún ser querido y a la ciudad de León que nunca se rinde y siempre apoya.
Asimismo, comparte con la gente esas lágrimas, cuando todos vimos a Nacho González, “mi hermano, mirar hacia el Cielo; confirmamos que el futuro de esta institución está hecho de líderes como él. El cuerpo y el alma de Nacho, se entregó para siempre a la noble y leal afición de León”.
Y dijo que, su aguerrido y entrañable espíritu, “pertenece a todos los niños que sueñan con defender y sentir los colores de nuestro equipo”. “¡Querido Nacho: eres un documento de vida, ¡debes irte pleno, orgulloso y satisfecho!”.
Respecto al título, destacó también que, “la noche del 13 de diciembre de 2020, confirmamos que la palabra equipo, define nuestra forma de ser y de vivir. En un año muy duro para todos el Club León ha demostrado que, trabajando con la gente y para la gente, nada puede fallar”.
Dijo que la octava estrella, “está aquí para abrazar, iluminar a dar esperanza a todas esas personas que están pasando momentos muy difíciles en sus vidas. Ayer, al levantar el título recordamos a cada uno de esos aficionados que, desde el Cielo de nuestra valiente ciudad, nos vigilaban”.
“En nombre de aficionados como Ángel de la Tejera, Sergio López y Antonio Lomelín, dedicamos este campeonato a todas las familias que han sufrido pérdidas irreparables. Jamás olviden que, el Club León es su casa”.
Aseveró que, con la afición a distancia, “dedicamos cada milímetro de este título a una ciudad que no se rinde, que siempre apoya. El Club León es de ustedes, el valor y compromiso de la octava estrella, los representa”.
Y cerró dando las gracias por tanto y por todo. “Ustedes me dicen ‘Presi’, pero en realidad, soy su hermano y amigo”.
“¡Felicidades, los queremos y extrañamos mucho! ¡Nos veremos pronto!”.





