Antes, durante y después de la final, la afición se desbordó en distintas partes de la ciudad, en apoyo a La Fiera.
Aunque el uso de cubrebocas fue perceptible en una gran cantidad de personas, la sana distancia lució por su ausencia.
León se levantó con la corona de campeón. Y habrá que esperar si el coronavirus no hizo ‘su agosto’ durante los festejos.



