La décima edición del Buen Fin se vio perjudicada debido a que los distribuidores de telefonía, línea blanca, electrónicos, ropa y calzado de importación, no produjeron productos económicos, mientras que las marcas mexicanas dieron bajos descuentos.
A pesar de la crisis económica por la que atraviesa el país, los consumidores esperaban mejores ofertas en el Buen Fin, en el cual, para obtener un buen descuento, tenías que consumir varios miles de pesos o contar con tarjeta de crédito para pagar hasta en 2 años (24 meses).
Las computadoras económicas simplemente ya no existen en el mercado nacional desde que inició la pandemia, y las empresas vendedoras han ofertado equipos prácticamente al doble de lo que valían hace 9 meses.
En un recorrido por las tiendas departamentales, tiendas medianas, telefónicas y hasta gimnasios, todos cuentan con ofertas poco atractivas, que son consideradas promociones ligadas a las tarjetas de crédito de los bancos más grandes que operan en el país, y descuentos poco atractivos en pago de contado.
En un recorrido por la zona norte de la ciudad, las tiendas departamentales transnacionales ya no ofertaron computadoras con precios menores a los 4 mil pesos como sucedía en años atrás y que antes de la pandemia aún existían dichas computadoras básicas.
Este año la computadora más económica se vendió en 8 mil pesos y se agotaron en el primer día de venta del Buen Fin. Para este sábado las computadoras más económicas ya cuestan 9 mil pesos hasta agotar existencias.
Otra nueva modificación del mercado es que las computadoras ya no están exhibidas en las tiendas departamentales y supermercados, sino que la venta únicamente se hace en línea y los consumidores tendrán que esperar de 3 a 9 días hábiles para que le llegue el producto a la tienda o a su casa, según lo ordene.
Con esta medida, antes de comprarlo los consumidores ya no pueden ver el producto físicamente, tocarlo, ver la calidad de su teclado, pantalla, su peso y el tamaño de la computadora.
Los jóvenes vendedores han declarado desde marzo que las computadoras económicas ya no se están introduciendo a México y que sólo están llegando equipos caros.
Para quienes manejan tarjetas de crédito líderes en el mercado, encuentran mejores promociones para las computadoras, pues los bancos les regalan tres meses de bonificación o les dan un 10% de monedero en la misma tienda.
Para los consumidores que no tienen líneas de crédito, están obligados a pagar el total del producto en efectivo y los descuentos no son tan atractivos como con la tarjeta de crédito participante.
La mejor oferta que se presentó este año fue en las pantallas de 32 pulgadas y de alta definición, pues de costar hace un año unos 2 mil 700 pesos la más económica, ahora se encuentran hasta en mil 900 pesos. Si usted cuenta con tarjeta de crédito las puede pagar en mensualidades.
Los refrigeradores, estufas, lavadoras, bocinas, celulares y colchones tienen ligeros descuentos en efectivo y su mejor promoción también está ligada con las tarjetas de crédito participantes, donde se puede adquirir algunos productos a pagar hasta en 24 meses y con bonificaciones. Quien quiera pagar en efectivo tiene pocos beneficios.
Algunas tiendas medianas departamentales mexicanas que no pueden competir con las transnacionales, basan sus ofertas en pequeños descuentos en efectivo para la venta de sus muebles y electrodomésticos. No cuentan con promociones para pago con tarjetas de crédito y sus créditos internos no están ligados a las promociones del Buen Fin.
En las empresas telefónicas, tanto las marcas nacionales como extranjeras otorgan promociones a quienes son sus clientes y cuentan con historial crediticio interno, pero para quienes desean abrir una línea de crédito, las promociones prácticamente desaparecen. Los consumidores no observan verdaderos descuentos u ofertas.
En los Outlets, sólo una marca de ropa y calzado deportivo colocó nuevamente descuentos del 50% o más para quienes compran una segunda prenda, sin embargo, otras marcas sólo pudieron aplicar descuentos del 20% en la compra de ropa o calzado, entre estas las marcas locales.
Algunas empresas transnacionales aplicaron descuentos del 50% a sus productos, pero luego de una compra superior a los 3 mil pesos. Es decir, si alguien compra dos pares de tenis por un monto total de 3 mil pesos, el tercer par le sale a mitad de precio.
Bajo esta lógica, para que realmente valga el descuento, un consumidor debe de contar con un presupuesto de por lo menos 4 mil pesos para gastarlos en una sola tienda y su compra no está ligada a meses sin intereses en caso de pagar con tarjeta de crédito.
Los gimnasios hicieron su lucha en el Buen Fin y colocaron descuentos en el pago de la anualidad adelantada, pues de 6 mil 600 pesos, rebajaron a 5 mil pesos los próximos 12 meses, y para quienes manejan tarjeta de crédito, los pagos podrían ser a 12 meses sin intereses.
En la zona centro las pequeñas tiendas de venta de ropa y cosas para el hogar hicieron su esfuerzo por competir y colocaron descuentos de un 15 y hasta un 30%.
El Buen Fin concluirá hasta el próximo viernes 20 de noviembre, días suficientes para que los consumidores puedan visitar varias tiendas y conocer sus métodos de pago y las promociones que manejan, con suerte tal vez aún encuentre ofertas.




