Las Plazas de San Juan y San Francisco del Coecillo van en retroceso de reactivación económica con el regreso al semáforo naranja, se reducirá el número de comerciantes, de horas de trabajo y se intensificarán las medidas sanitarias para evitar contagios de coronavirus, anunció el director de comercio Fabricio Ibarra Rocha.
A 15 comerciantes de fruta, guacamayas, tacos, calzado se les permitió instalarse en la calle Acapulco, debajo de la banqueta, frente a la Plaza de San Juan, donde comenzaron a atraer clientes y tener ventas mínimas durante el día.
Pero ahora con el retorno al semáforo naranja, se les va a evaluar lunes y martes, los alimentos serán solo para llevar, nada de consumir ahí, para que no se reúnan personas y si no acatan las medidas sanitarias, serán retirados.
En la Plaza San Francisco del Coecillo, seguirán, por lo pronto, los dos aseadores de calzado, los 5 comerciantes de elotes, frituras, flores, frente al templo, el tianguis que se instala en la calle peatonal Fray Daniel Mireles, a un costado del mercado San Francisco.
Pero, también, estarán en evaluación y supervisión constantes, podrían ser retirados, si no respetan el protocolo sanitario, a media semana, advirtió el director de comercio, Fabricio Ibarra Rocha.
El propósito es que las dos plazas no se conviertan en epicentros de contagios comunitarios, por la aglomeración de comerciantes y consumidores, de por sí el barrio del Coecillo ocupa tercer lugar con mayor número de casos, acumula 202 contagios y 34 defunciones.
Fabricio Ibarra, anunció que hoy presentará a la Secretaría de Salud, la propuesta de disminuir el número de comerciantes, de horas de trabajo, de que los alimentos sean solo para llevar, y se intensificará la supervisión para retirar a los que no acaten las medidas sanitarias, cubrebocas, gel alcohol, sana distancia, protecciones en los puestos, carritos y lugares.




