Caer en semáforo rojo y cerrar nuevamente por varios meses sería la quiebra definitiva para muchos gimnasios, declaró el empresario y físico constructivista internacional Luis Manuel «Charro» Lomelí.
«Estamos trabajando con citas, a pesar del semáforo amarillo, ahora tendremos que recortar del 50% del aforo que nos permitía el Gobierno a un 30% para no cerrar, tendremos que ajustar el tiempo a algunos clientes para que todos puedan tener un espacio, pero va a haber gente que se moleste, a quienes no les parezca, pero vamos a intentar convencerlos».
Explicó que este mes apenas logró estabilizar su negocio, y eso gracias a que tuvo que hacer esfuerzos en otros negocios, por lo que este año prácticamente está en números rojos y a punto de cerrar definitivamente ante la crisis económica.
«Es muy difícil, no he quebrado porque tengo entrada de otros negocios, pero si yo viviera del puro gimnasio estaría quebradísimo, entonces no está fácil, la gente aún tiene miedo de acudir a un gimnasio, tengo horarios que están totalmente muertos aún con la restricción del 30%, entonces la gente no viene, los gastos corren».
Enfatizó que ahora con el regreso al semáforo naranja tiene que meter menos clientes, «la verdad como negocio, en el gimnasio se tiene que meter dinero de otros negocios para sostenerlo, no deja, te quita, el mes pasado salí tablas, pero todo el año he perdido, y con el semáforo naranja está muy crítica la situación».
«Para el fin de año en noviembre y diciembre son los meses malos para mi negocio, ahora con el semáforo naranja vendrá menos gente, y viene la época de frio que tradicionalmente se alejan los clientes, entonces ya tenía programado que este año no ganaré, voy a perder eso, tenía pensado meterle de otro negocio para salir tablas, pero con los retrocesos no podré, así como veo las cosas, otra vez hay que trabajar horas extras para solventar los gastos, y si se alarga más no habrá más que cerrar», concluyó el campeón mexicano.




