El bulevar Adolfo López Mateos ha resistido no solo los embates del tiempo, sino además la actual crisis del coronavirus. Lo que en 1965 fue un ejemplo de modernidad, ahora se está convirtiendo en un eje repleto de locales abandonados y propiedades semiderruidas.
Aun así, hay gente que sigue esforzándose y buscando la forma de salir adelante, prueba de ello es una de las tiendas de abarrotes más recientes, que fue bautizada como “La contingencia”, porque abrió, precisamente, cuando la crisis por la pandemia del coronavirus estaba con mayor intensidad. Son de los negocios que se mantienen en pie en medio de una crisis que azota no solamente a la Capital del Calzado, sino a todo el país.
Las casas abandonadas y en ruinas se han convertido en muros propicios para grafitis y lugares donde las personas sin hogar suelen pasar el tiempo o bien, la noche. Esta situación abarca desde el inicio hasta el final del bulevar.
Negocios con anuncios de “Se renta” y otros completamente cerrados es el panorama habitual del “eje”. Durante los meses de abril, mayo, junio y julio el López Mateos estuvo prácticamente vacío, y actualmente no ha sido sencilla su resurrección.
De acuerdo con información de este medio, publicada el 26 de junio de 2020, el programa de rescate comercial del bulevar Adolfo López Mateos, donde hay más de 50 edificios cerrados, abandonados y en renta, se posterga aún más, como repercusión de la pandemia, sería para el próximo año.
Aunque hoy en día se extraña y se espera rescatar, en su momento el anuncio de la construcción del llamado “eje” arrancó descontento de los leoneses de 1963. Tal como recuerda Carlos Arturo Navarro en su libro “Monografía del municipio de León”, se trató de “una moderna transformación urbanística” que tuvo como respuesta una “fuerte oposición de usuarios que se manifestaron agresivamente contra el Gobierno”.




