Luego de varios días en que las lluvias se habían ausentado de León, ayer sábado pasadas las 5:00 de la tarde por fin volvieron las aguas, aunque en menor cantidad que otras ocasiones.
El aguacerazo, como fue descrito por los propios Bomberos que como siempre están muy atentos a cualquier eventualidad, fue corto, duró menos de 90 minutos pero lo bastante como para regresar a un León sediento, los ríos y arroyos que lucieron algunas de sus arterias, entre otras nada menos que el López Mateos.
A su vez, la Dirección de Protección Civil a las 17:11 horas anunció el primer monitoreo de las lluvias a la que clasificó como lluvia ligera al Norte y al Oriente del municipio con rachas de vientos fuertes también en esa misma dirección.
El aguacero llegó anunciándose para el Norte de León con un estruendo, precisamente
a las 17:11 horas y para las 17:31 la fuerte lluvia y viento provocó la caída de un árbol en el cruce de los bulevares Madrazo y Juan Alonso de Torres.
Más tarde, cuando las aguas ya se habían retirado, y tras empapar a algunos leoneses a los que sorprendió en las calles, a las 18:43 horas se atendió el reporte de un espectacular caído en la esquina del bulevar San Juan Bosco y la Yacimiento en la colonia Panorámico.
Pasadas las 19:20 horas, para la zona norte y poniente de la ciudad, la lluvia había cesado completamente, tanto que a los habitantes de esa zona les fue posible admirar un hermoso atardecer color naranja con el que se despidió el sábado, aunque la brisa y el viento de entre 12 a 15 kilómetros por hora persistió al sur y al oriente de la ciudad.



