Cada mañana junto con el sol llega Isarett Jeffers, una leonesa que desde hace más de dos décadas se convirtió en amiga de los trabajadores de la tierra en los campos de cultivo en Orlando, Florida.
Cargada con galones de leche o bolsas con diversos alimentos, siempre tiene algo para los más necesitados que por alguna razón salieron de México y ahora radican en los Estados Unidos.
“Todos los días recibo mensajes, primero de agradecimiento, de parte de toda la gente que dona y de otros más que piden ayuda, la mayoría inmigrantes agrícolas indocumentados que no califican para la ayuda del rescate federal por Covid-19 en estos momentos”.
Son los campesinos que trabajan en Plant City, a una hora de la ciudad de Orlando, quienes son los más entusiasmados por recibir a Isarett Jeffers en medio de la contingencia sanitaria por coronavirus, quien les lleva no solo suministros de alimentos y artículos de higiene personal, sino también una palabra de aliento.
Isarett da también ánimo a los agricultores y voluntarios que desafían los rayos de sol, que alcanzan en verano temperaturas de más de 85 grados Fahrenheit, para poner alimentos en las despensas y una buena cara en tiempos de coronavirus.
“Son cientos de inmigrantes agrícolas en el Estado del Sol (Florida) que quedaron sin empleo por bajas en demanda y trabas en la distribución de ciertos productos causada por el coronavirus. Otros laboran en los campos pese al riesgo potencial a su salud”, dijo.
¿Qué motiva a Isarett a llegar a estos sitios día con día? “Mi mamá, mi mamá fue campesina, ella trabajó la tierra en Texas desde los 8 años, me contaba siempre sus historias y eso se me quedó muy grabado en la mente”.
Con esta inspiración su ayuda llega a miles de familias. Labor que la hizo merecedora a un reconocimiento de parte del alcalde Buddy Dyer y la ciudad de Orlando por esta incansable labor.
“Estamos muy honrados de que nos tomen en cuenta a los hispanos por nuestro trabajo”.
El fruto de este esfuerzo es también gracias a la recaudación de fondos, como parte de una fundación que creó sin fines de lucro.
“Se trata de Colectivo Árbol, que nace con la idea de ayudar a otros y cuando vimos la necesidad que hay en todas las comunidades decidimos actuar, ahora ellos cuentan con nosotros”.
Isarett platica que lleva 23 años en los Estados Unidos y este trabajo se convirtió en algo más.
“Este es mi sueño americano, esto es algo que me hace sentir muy bien. Para mí ser mexicana lo es todo, represento a mi gente, a mi México en tierras extranjeras, soy feliz, por mi sangre, mi alma y mi corazón están felices de serlo”.
Jeffers dijo al final que, se necesita más ayuda, ya que es más la gente que la necesita que la gente que actualmente colabora, si usted quiere apoyarla puede comunicarse directamente con ella al +1 (407) 307-6090.
Juan Hernández, secretario del Migrante y Enlace Internacional, dijo que son cada vez más migrantes mexicanos y sobre todo guanajuatenses los que ayudan a otros que no cuentan con posibilidades.
Ante este panorama, dijo que, una de las instrucciones del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, es dignificar a los connacionales y apoyar a sus familias.
“Nuestros migrantes en Estados Unidos son gente buena, que se ha ido a laborar allá por la falta de personas que desean trabajar en los trabajos que ellos están, ya son muchos años, generaciones de una relación positiva con Estados Unidos en la cual se fueron millones de nuestros mexicanos, de gente buena, trabajadora, por la necesidad que tiene Estados Unidos de trabajadores”, dijo.




