Desde la semana anterior, por diversos rumbos de la ciudad, una empresa privada realiza una encuesta entre la población de la Capital del Estado para que el alcalde, Alejandro Navarro Saldaña evalúe la reelección al cargo que ocupa desde octubre de 2018.
De acuerdo con algunas personas que han sido sujetas a esta medición y representantes de organizaciones sociales, la encuesta se aplica de manera telefónica, por medio del número 81 7770 17 82, por todos los rumbos de la ciudad.
A las personas se les cuestiona de manera directa sobre el desempeño del alcalde, y si votarían por él, una vez más, en caso de optar por la elección consecutiva, como se establece ahora la figura de la reelección, en la legislación electoral vigente.
También se solicita que las personas digan si aprueban o desaprueban la gestión de Navarro Saldaña, así como cuales se considera que son los principales problemas que enfrentan los habitantes de Guanajuato.
En esta parte se menciona a la inseguridad y violencia, además de la dotación de servicios públicos municipales y también el nivel de escolaridad y de tipo socioeconómico de los consultados.
Las llamadas son de tipo aleatorio y lo mismo se aplican en la zona urbana que rural, por parte de esta empresa, la cual evalúa la labor y desempeño de 100 acaldes de igual cantidad de municipios del país.
Esta es la primera ocasión en que un alcalde en funciones tiene la opción de buscar ejercer en el cargo por un periodo más y aunque salga bien evaluado, la decisión final la tomarán los mandos directivos del PAN en el Estado de Guanajuato.
“Hace unos días, por medio de una llamada telefónica se me aplicó una encuesta para evaluar si el alcalde puede reelegirse en el cargo”, dijo Orlando Camargo de la organización “Guanajuato Somos Todos”.
Entre los habitantes de la ciudad, la aplicación de la encuesta no ha caído nada bien, debido a que el alcalde ha realizado una gestión muy por debajo de las expectativas generadas. Quienes forman parte de “Guanajuato Somos Todos” consideraron que hoy más que nunca la ciudad atraviesa una crisis de violencia e inseguridad jamás vista y no hay un plan del gobierno municipal para contenerla o por lo menos prevenirla.
“La ciudad está sumida en la inseguridad y violencia, con servicios públicos sumamente deficientes y el alcalde se da a la tarea de buscar la reelección, como si su labor fuera tan buena”, afirmó Silvia García, comerciante de la Presa de la Olla.



