A unas semanas de distancia del inicio de la edición 49 del Festival Internacional Cervantino (FIC), el cual dejará las actividades presenciales para mejor ocasión, sus tradicionales sedes y espacios permanecen vacíos y en silencio.
Programado para llevarse a cabo del 14 al 18 de octubre próximo, bajo la modalidad a distancia y de manera virtual, el Festival Cervantino se acerca a una fecha que será recordada por mucho tiempo, debido a la imposibilidad de realizarse de manera presencia y en las sedes habituales.
Con la participación de casi 700 artistas, provenientes de una docena de países del mundo, el que es considerado el festival cultural más grande e importante de América Latina, también ha sido afectado por un enemigo letal e invisible: la pandemia del Covid-19.
Puesto en marcha en el año de 1972, como una forma de llevar al mundo las tradiciones culturales mexicanas y también como medio difusor de las prácticas artísticas y de cultura de todas las regiones y países del mundo llega a los 49 años de edad, en condiciones nunca antes vistas.
Escenarios tradicionales como la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, el Teatro Juárez, la plazuela de San Roque y la de San Fernando son testigos de cómo las fechas se acercan, sin que hasta ahora formen parte de la programación oficial.
“Este año todo va ser distinto, va a ser un festival que quedé en la memoria porque la gente no acudió, los escenarios no se abrieron y los aplausos no se escucharon” dijo Alberto Romero, con casi 20 años de tramoyista en la Alhóndiga de Granaditas.
En este lugar, se han dejado de escuchar los ruidos que los trabajadores hacen para colocar el escenario que ahí se monta y que en una sólo noche puede llegar a concentrar unas 7 mil 500 personas.
Espacios públicos como las plazuelas de San Roque y San Fernando lucen aún sin recibir labores de mantenimiento y rehabilitación para dar paso al público, artistas y eventos que cada año se presentaban en escenarios al aire libre.
“Ya hasta nos habíamos acostumbrado a ver los preparativos de técnicos y artistas, pero este año todo va a ser de lejos y por medio de la tecnología” afirmó Jesús Rangel, vecino de la Plaza de San Roque.
Las calles de la ciudad, en especial las de la zona centro también extrañarán a los miles de jóvenes y grupos de personas que las recorrían con insistencia y la intención de presenciar en vivo alguna de las presentaciones previstas en el programa oficial.
De acuerdo con autoridades municipales, en un solo fin de semana, la ciudad recibía hasta 250 mil personas que llegaban para ser parte de la también denominada “Fiesta del Espíritu”.
Sin embargo, para este 2020, todo ha cambiado y los mismos organizadores estimaron que la decisión tomada es la mejor medida para evitar mayores afectaciones por la pandemia del Covid-19.




