Lorena es maestra de un grupo de 2° de primaria de aproximadamente 30 niños, y entrevista con este diario relató algunas de las dificultades con las que se ha topado en este nuevo ciclo escolar de clases a distancia.
La maestra Lorena Irazú García Torres mencionó que la semana y media de clases que ya transcurrió ha sido “pesada” porque significó volver a acoplarse al trabajo y a tratar de entablar los medios para comunicarse con los padres de familia, acoplarse a los horarios en los que los padres están disponibles y también considerar todas sus condiciones socioeconómicas.
“Ha sido complicado porque hay papás que no cuentan con un celular moderno donde puedan bajar las actividades… entonces se complica aún más porque hay que estar enviando (la actividad) por medio de fotos”, relató la maestra.
Además otra de las dificultades que ha encontrado en algunos padres de familia es que no cuentan con internet en su casa, tampoco tienen un plan en su celular y tienen que estar recargando constantemente de crédito su teléfono móvil.
“De 30 alumnos únicamente 22 han podido enviar sus tareas y 8 se han quedado (rezagados)”, ejemplificó.
EVALUACIÓN SERÁ COMPLICADA
Al ver todos estos factores extra académicos que están impactando en la educación de los niños, la maestra reconoció que evaluar a los jóvenes será difícil, “¿Cómo evaluamos al niño, qué calificación le podemos dar si no son circunstancias del niño?”, se cuestionaba.
Si bien aún no se ha analizado a profundidad la forma en la que se evaluará a los niños que no se han podido comunicar con ella, la maestra tendrá que encontrar la manera (ya sea a través de teléfono, de dictarles o programarles actividades para que hagan una sola entrega semanal) de poder seguir con la educación de los pequeños.
“Tenemos que buscar las alternativas… que me presten su libreta, les pongo actividades y se las regreso para que dentro de un mes o dos meses me la regresen las revisarlas, no sé, tenemos que checar otras alternativas”, dijo
Ha procurado que en este inicio de clases los niños no se saturen con tanta tarea o trabajos, por lo que sólo está tratando contenido elemental y abiertamente les ha dicho a los padres y madres de familia que le digan si la tarea se les hace mucha o poca.
Por otro lado ella va a comenzar a tomar lectura, a hacer cálculo mental y a realizar dictado a los niños a través de videollamadas, a lo que tendrá que realizar un cronograma de horarios en los que pueda acoplarse a los horarios de los padres ya que hay algunos que trabajan de 8 de la mañana a 8 de la noche.
“Voy recibiendo las tareas a las 9, 10 de la noche; a veces hasta las 12”, señaló.
Por último expresó su deseo para que pronto se pueda regresar a las aulas de manera presencial, pues el contacto visual y la relación con las demás personas es sumamente importante.




