
A menos de un mes de distancia del aniversario 210 de la Independencia Nacional, autoridades municipales confirmaron la suspensión del tradicional evento en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, debido a las restricciones impuestas por la pandemia del Covid-19.
La ceremonia que se celebra de manera tradicional para recordar la independencia de México suele reunir a un promedio de 8 mil personas en este espacio público y como una medida para evitar los contagios por el coronavirus es que se ha optado por su suspensión.
“Para este año no va a haber la fiesta tradicional de cada año, debido a las condiciones de salud que imperan, pues lo que buscamos es la protección de la población” dijo el secretario del Ayuntamiento, Héctor Corona León.
Explicó que, a diferencia de años anteriores, para este habría una ceremonia oficial en el interior de la Alhóndiga de Granaditas, donde se llevaría a cabo el acto de renovación del fuego simbólico y el tradicional Grito de Dolores, que se trasmitirían por medios digitales.
También habría fuegos pirotécnicos como parte de la ceremonia que se espera transmitir por medios digitales, con la finalidad de evitar una alta concentración de personas que pueda potencializar los contagios de la enfermedad.
El funcionario hizo un llamado a la población para evitar festejos en los cuales haya una excesiva presencia de personas y con ello evitar que el padecimiento se mantenga y afecte a una mayor cantidad de personas.
“Estas medidas las tomamos como una forma de poder proteger a los habitantes de Guanajuato porque hay riesgo de contagios de la enfermedad” afirmó.
Recordó que ya se han suspendido por esta misma causa, otras celebraciones populares que al paso de los años se han convertido en tradiciones, debido a la presencia del Covid-19.
Entre esos festejos se encuentran todos los alusivos a la Semana Santa, el Día de las Flores, que se celebra el Viernes de Dolores, así como los festejos previstos en las Fiestas de San Juan y Presa de la Olla.
Otras importantes tradiciones afectadas han sido la apertura de las compuertas de la Presa de la Olla y el festejo en honor de San Ignacio de Loyola, que se realiza en la cueva ubicada en Cerro de la Bufa.
La misma suerte han corrido las fiestas tradicionales de origen religioso en decenas de barrios, callejones, colonias y comunidades rurales de la ciudad, que se han celebrado de una manera más discreta y con escasa presencia de personas.




