Las remesas que envían los paisanos ayudan a sostener los gastos de alimentos de la familia, pagos de servicios, renta, no se aplican a negocios o proyectos productivos, en esta contingencia sanitaria de COVID-19.
Al menos hay 200 mil paisanos leoneses en Estados Unidos que a pesar de los serios problemas que afrontan por la pandemia, desempleo, malos tratos “se la juegan” para seguir con el apoyo a sus familias y les envían recursos económicos.
El 60 % de los leoneses que emigraron en busca del “sueño americano” son de las colonias de León, de los barrios populares, Coecillo, San Miguel, Barrio Arriba, San Pedro de los Hernández y sus colonias que los integran, de acuerdo a la Dirección de Desarrollo Rural.
El 40 % de los migrantes son de las distintas comunidades rurales, Duarte, La Sandía, Otates, Loza de los Padres, Castillos, entre otras, en donde la gente se va por tradición y por la necesidad de encontrar mejores empleos y una manera de superación para sus familias.
En promedio, los paisanos enviaban antes de la pandemia en promedio 50 millones de dólares a León, que se destinan a los gastos de las familias, mejorar sus casas, alimentos, medicinas, pago de electricidad, agua, transporte, educación.
En el primer trimestre el envío de remesas rompió récord a León con más de 83 millones de dólares, con base al reporte del Banco de México, que sirvió para reforzar la economía de las familias durante esta pandemia, de acuerdo a Desarrollo Rural.
Las autoridades de desarrollo rural, buscan que una parte de las remesas se puedan destinar a proyectos productivos, a través del programa 2 por uno del gobierno municipal y del estado, para que se mejoren aún más las condiciones de vida de las familias campesinas.




