
A pesar de las franjas de cal que colocaron elementos de Protección Civil en los alrededores del mercado González Ortega para evitar que las mujeres, niños y hombres llegaran a sentarse al lugar, las personas solamente colocaron trozos de cartón y plásticos para sentarse en el lugar.
Marcelino Sánchez, hombre de edad avanzada que estaba sentado sobre un trozo de plástico, señaló que pongan lo que pongan la gente va a seguirse sentando en el lugar que por años han utilizado para descansar y comer algo.
Señaló “la cal lo único que puede hacer es pelarnos el trasero y si eso llega a pasar buscaremos la forma de hacer que el municipio se haga responsable por las lesiones que resulten”.



