
Muchas de las personas que tristemente la están pasando mal debido a la falta de actividades ordinarias por la contingencia sanitaria son los comerciantes informales, de los cuales algunos viven al día y actualmente no están sacando ni para comer.
Tal es el caso de la señora Felisa Ramírez, una mujer de 68 años de edad que se dedica a vender guacamayas y hot dogs en el Parque Hidalgo.
En entrevista con este diario señaló que es lo único que tiene para salir adelante y sacar algo para comer.
Actualmente está padeciendo la peor crisis económica en su negocio de los últimos 50 años.
Se encuentra ubicada sobre la banqueta del Parque Hidalgo paralela a la calle Aurelio Luis Gallardo, casi esquina con la calle Valverde y Téllez.
Ella es la única de los diversos puestos de comida en el Parque Hidalgo, ya que el personal de Mercados le permitió seguir laborando debido a su situación, pues no tienen ni donde dormir.
Las autoridades municipales le han permitido dormirse en la banqueta porque sus ventas actualmente no le dan ni para rentar ‘un cuarto ni nada’.
A pesar de su situación y de que ella es parte de los grupos vulnerables, dijo que no tiene miedo, pero sí desea que toda esta situación pase pronto para ver si puede volver a vender como antes aunque ella misma piensa que será imposible.
Ella es una de las 6 de cada 10 personas de comercio informal que existe en el país, mismas que sin duda están viviendo la crisis económica más impactante de toda su vida.
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