Un desolador panorama es el que se vive en la Zona Piel y en todo el sector del calzado que rodea la central camionera, donde este pulmón comercial ha dejado de respirar provocando que muchos talleres familiares estén ya en bancarrota a consecuencia de la parálisis económica que ha generado el coronavirus.
El presidente del Comité de Comercios Establecidos de la Zona de la Central de Autobuses de León (CEZCAL), Juan Francisco Romo Hernández habló sobre esta zona que dijo es el pulmón comercial de la ciudad y del estado, porque en esa área se comercializan productos no sólo de León, sino de Purísima, San Francisco del Rincón y muchos otros lugares.
Romo Hernández comentó que la situación en cuestión de las ventas está en ceros prácticamente y que a pesar de que mucho se ha hablado de utilizar las redes sociales, hay que estar conscientes que muchos son mayoristas o de medio mayoreo y con esta situación señaló, en automático también pararon los pedidos de mayor volumen.
De hace poco más de un mes a la fecha esa es la situación y el panorama al que se enfrentan con una imposibilidad para cubrir los gastos operativos sobre todo porque hay plazas que agrupan a 150 o 200 locales y que tienen que cubrir los gastos de una administración, de personal administrativo, de intendencia, de vigilancia y lo propio del mantenimiento y renta de los edificios, a groso modo considera el presidente, los gastos operativos andan en una nómina de entre 40 y 50 mil pesos al mes, lógicamente aclaró, pagando todas las prestaciones que se dan al personal.
Desde marzo tuvieron conocimiento de que muchos de sus agremiados dejaron de pagar sus mantenimientos y en abril dijo, ya no hay nada de capital con que pagar, ya que en el grueso de la zona son más de 2 mil locales comerciales de los cuales la mayoría desde hace dos meses están totalmente parados lo que ha provocado un impacto tremendo en el sector.
“Los comerciantes de calzado tenemos un grande problema ya que los préstamos de Fondos Guanajuato o Cajas o donde nos otorguen alguno sólo nos va a ayudar para solventar un mes más, pero es dinero que hay que regresarlo, que debemos pagarlo y ahí vemos cómo se va complicando el panorama, por eso el reactivarnos al 1 de junio nos hace mantener la esperanza, pero a la fecha yo digo con que aguantábamos al 30 de abril tirando cuetes ya sería ganancia, después ya sería muy complicado o hasta imposible” manifestó.
Por otro lado recalcó el mes de mayo era vital porque el 10 de mayo era fundamental, ya que suele ser una temporada buenísima en que se reactiva la economía por los índices del consumo por el Día de las Madres, pero externó con preocupación que este año con esta parálisis y la situación de la pandemia tan sólo en esta temporada de mayo y los meses previos en que los clientes compran los productos para surtirse para el Día de las Madres se les caerán en un 50 por ciento o más las ventas de todo el año.
Añadió además que “tenemos que ver la forma de reactivarnos aunque no dependemos sólo de nosotros sino del mercado nacional, de otras ciudades y estados donde a lo mejor la situación es peor, donde va a durar más la recesión pero debemos de coordinarnos para ir apuntalando esto pues cuando nos dijeron que se alargaba la cuarentena fue como un balde de agua fría”.




