El Barrio de San Miguel, así como otras colonias cercanas, como es el caso de La Floresta, Santa Clara o San Miguel Infonavit, son lugares propicios para la delincuencia y la inseguridad, un ejemplo fueron los dos jóvenes lesionados con arma de fuego el pasado 20 de enero.

Ni siquiera los templos religiosos están a salvo de la delincuencia, tal es el caso de la Parroquia de Santa Clara de Asís, que se encuentra sin protección como muros, rejas o malla ciclónica. Desafortunadamente para los fieles, no faltan los “rateros” que se llevan imágenes religiosas, tal vez por malicia o tal vez para venderlas.

NOCTURNOS
De acuerdo con Vicente, sacristán del templo, muchos de los eventos que suceden en la colonia son nocturnos, mientras que de día la situación es mucho más tranquila.

Lo cierto es que además de la “Casa de Dios” también las casas de los seres humanos padecen robos, y la vigilancia policial brilla mucho por su ausencia.

NIÑOS
Por otro lado, Saúl, que la colonia Santa Clara, explica, que en muchos lugares de la zona los que principalmente peligran son los niños. Desde los que son víctimas de asaltos, ya sea a mano armada o con simples amenazas, hasta aquellos que “optan por andar en malos pasos” advierte, refiriéndose a que prefieren dedicarse a la drogadicción, la delincuencia, el vandalismo o la simple vagancia.

“Lo que necesitamos, además de vigilancia, son áreas verdes para que los niños convivan. Está muy bien el Centro del Saber que queda pasando el bulevar, pero siempre es necesaria más y más convivencia para las nuevas generaciones”, anhela.

NOSTALGIA
Los señores de la tercera edad extrañan el viejo San Miguel, cuando, evocan, las cosas eran más tranquilas. Un caso es el de Tomás, de 88 años, quien recuerda:

“Va para 60 años que vivimos aquí. Antes las cosas eran mucho más tranquilas. Pero todo cambia, todo cambia con la ciudad”.

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