
El deporte motor en México es una industria que en los últimos años ha remado contracorriente para seguir vigente.
Con esfuerzos de equipos, pilotos y Autódromos, lo han conseguido hasta ahora, que una crisis de salud por el coronavirus los detuvo.
Desde El Bajío, el Autódromo de León no es la excepción. Su director Carlos Alberto Medina relata las dificultades que han tenido en materia de calendario y cómo les ha pegado en economía.
La administración del Autódromo maneja el de León, el Kartódromo Querétaro, además del Nacional Fórmula Karts, este último que iba a tener su siguiente fecha el pasado fin de semana.
«Al posponer, los equipos se quedan sin cobrarle a los pilotos, con los puros gastos que ya tenían hechos en hoteles, y eso les pega a toda la industria», dijo.
Hasta ahora, el Autódromo no tenía agendados eventos, sin embargo, han quedado en el aire sus siguiente cita del Estatal Karting Guanajuato, pactada inicialmente para el 26 de abril.
Después de eso, normalmente vendría el verano de eventos como la Súper Copa México, antes Súper Copa, también detenida y que recientemente aplazó su segunda fecha de Aguascalientes.
En León, estaba programada la quinta fecha, el 13 y 14 de junio.
Algunos pilotos de la Súper Copa, también compiten en el Fórmula Karts y la serie Nascar México, un ejemplo de lo difícil que lo están pasando, pues no reciben dinero de patrocinadores ni clientes y ahora les cierran las pistas en México.

El Autódromo estrena una flotilla más grande y renovada de karts, llegada para disposición de la gente tras el Rally, pero por la contingencia, la respuesta ha sido poca.
El recinto automovilístico leonés mantiene sus puertas abiertas con medidas de higiene y sanitización extremas, como el uso obligatorio de gel antibacterial, y la desinfección de equipo y karts.
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