jueves, agosto 27, 2026
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Matices Verbales

Contradicciones, claroscuros y verdades han estado presentes en los discursos que tres personajes, han pronunciado en días recientes y que pueden incumbir en el desarrollo de la historia mundial.
Uno de ellos en forma por demás elocuente, apasionada y sentida. Otro, reactivo, provocador y racista. El último, de defensa, sin vehemencia, simple y sin decisión.
Las reacciones suscitadas por todas estas palabras se han difundido en todos los medios de comunicación.
Barack Obama, el primer presidente afroamericano que con su victoria ante el senador John McCain sacudió a la Unión Americana hasta lo más profundo de sus raíces, se despide de su mandato manifestando un sentimiento dulce y amargo. No sin antes ofrecer a sus conciudadanos estadounidenses un legado tanto de su actividad como 44vo. Presidente de la nación más poderosa del mundo, como parte de su origen racial, la llamada población minoritaria afroamericana.
En su discurso final envió mensajes a los estadounidenses que decidieron elegir a Donald Trump como su próximo presidente, también a la estructura gubernamental actual y futura de ese país, y al mismo al presidente electo.
Parte de su discurso podría haber estado dirigido, sin lugar a dudas, a nosotros como ciudadanos, a los miembros del Gobierno de México en su conjunto. Son palabras que en forma adecuada y coloquialmente hablando se aplican como el refrán “Te digo Juan para que entiendas, Pedro”
Así en el párrafo que lo conduce al último punto de su discurso menciona:
-“Nuestra democracia se ve amenazada cada vez que damos por sentada su existencia. Todos nosotros, independientemente del partido, deberíamos darnos a la tarea de reconstruir nuestras instituciones democráticas.”
Efectivamente, en vez de vituperar o mutilar.

Añadió: “Cuando la confianza en nuestras instituciones es baja, debemos reducir la influencia corrosiva del dinero en nuestra política, e insistir en los principios de transparencia y ética en el servicio público.”
Seguramente tiene el conocimiento de algo ó ¿está hablando al tanteo?
Más adelante afirma:
“Todo ello depende de nuestra participación; de que, cada uno de nosotros, acepte la responsabilidad de la ciudadanía, independientemente de la forma en que se mueva el péndulo del poder. Debilitamos esos lazos cuando desechamos todo el sistema como inevitablemente corrupto, y culpamos a los dirigentes que elegimos sin examinar nuestro propio papel en su elección. Corresponde a cada uno de nosotros ser esos celosos guardianes de nuestra democracia; abrazar la gozosa tarea que nos ha sido dada para tratar constantemente de mejorar nuestra gran nación. Porque a pesar de todas nuestras diferencias externas, todos compartimos el mismo orgulloso título: Ciudadano.”
Posteriormente hizo la invitación para superar estos problemas:
“Si están cansados de discutir con extraños en el Internet, intenten hablar con uno en la vida real. Si se necesita reparar algo, átense los zapatos y organicen algo. Si están decepcionados por sus funcionarios electos, tomen un papel, consigan algunas firmas y postúlense para un cargo ustedes mismos. ¡Preséntense! ¡Involúcrense! ¡Perseveren! Algunas veces ganarán. Otras veces perderán.”
Todas estas palabras parecen pensadas y podrían fácilmente ser adaptadas a lo que sucede en nuestro país. Reconstruir la credibilidad en las instituciones, principalmente en nuestra Constitución, del Poder Judicial y las leyes que de ella emanan.
Se ha permitido que la figura del Poder Ejecutivo se vea denigrada no solo por el que la representa, sino por los otros dos poderes que no la fortalecen y la sociedad que se ha cansado de aceptar lo inevitable en cada sexenio.
Hemos soslayado la responsabilidad como ciudadanos del papel que tenemos en la construcción de la legalidad; la vigilancia que debemos hacer hacia los tres poderes de la Unión que constituyen el Gobierno Federal. Se han debilitado lo lazos que nos unen como pueblo culpando al Gobierno; cuando muchos decidieron no participaran en su elección; otros con su voto lo permitieron y los mexicanos que lo conforman se han dejado seducir por la voz del dinero que les susurra melodías egoístas.
Un discurso que pasará a la historia por su elocuencia, mientras que en el otro lado de la moneda esta la sedición, que con palabras altaneras busca el dividir, restar y destruir. Comentarios contradictorios que en su contenido llevan veneno. No se de que se nos acusa o de que hemos abusado los mexicanos como pueblo del país más poderoso de la tierra, cuando solo hemos tenido a lo largo de la historia traiciones, invasiones, abusos y la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio. Lo más triste es que lo hemos permitido y que no tenemos un discurso tan bien estructurado, apasionado, ni vehemente que nos ayude a sentir el orgullo que deberíamos tener en estos momentos de agresión e incertidumbre hacia nuestro pueblo, como respuesta de los tres poderes de la República. Solo penumbra.
Como la canción: los mexicanos nos agachamos y nos vamos de lado.
Los invito a reflexionar y a realizar acciones para cambiar. Por lo pronto dejar de consumir productos de marcas americanas.
¿Podrás?
¡Hasta la próxima!
Comentarios: dr_rethcuel@yahoo.com

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