Para un grupo de visitantes es ya toda una tradición esperar a que ésta culmine con el objetivo de realizar compras de utensilios, cobijas, entre otras cosas que adquieren sin la aglomeración que se genera los demás días.
Por ello desde muy temprano este diario pudo atestiguar principalmente cómo amas de casa salían de las instalaciones de la feria cargadas con cazuelas, tinas, botes para la basura, cobertores del equipo favorito, entre otras cosas.
Esta vez además de “los gritones” hubo acceso a los juegos por mitad de precio, el Poliforum de la feria también tuvo activación, por lo que los visitantes también aprovecharon para realizar compras de ropa, artesanías y diferentes productos que se ubican en los pabellones.
Cabe mencionar que las áreas de comida también tuvieron las puertas de sus locales abiertas y lo único que se quedó fuera de este día extra fueron los espectáculos y los bares.
Esta noticia generó alegría en un parte de los visitantes que se quedaron con ganas de asistir o de ir una vez más.
“Cuando vi que agregaron un día más a la feria la verdad me dio gusto, pues se prestó para venir con mi pareja a comer y llevar un pan de feria para mi hermana”, mencionó Gaby Hernández.
También Cecilia Torres, dijo que ella se apresuró para asistir el día martes y al ver que se incluyó un día más no dudó en regresar por un pan de Lulú con su mamá.




