Actualmente, el personal de Correos de León está laborando bajo protesta por falta de pagos. Mientras se opta por una decisión, no se puede olvidar la importancia que ha tenido el servicio postal no sólo en León y el estado de Guanajuato, sino en todo el mundo.
Los correos, y la entrega de cartas en México, tienen una larga y loable historia. De acuerdo con la página de Correos de México del Gobierno Federal: “En el Palacio de Aranjuez, nombra Correo Mayor de Hostas y Postas de la Nueva España, a Martín de Olivares, al cual da posesión de su cargo el Virrey Martín Enríquez de Almanza, el 27 de agosto de 1580”.
Aunque es hasta el 20 de agosto de 1986 que se crea por decreto presidencial el Servicio Postal Mexicano, durante muchos años se han entregado y recibido misivas en nuestro país. Por ejemplo, durante la Independencia y la Revolución Mexicana la entrega de cartas era limitada. Posteriormente, en 1921, comenzaron rutas aéreas de transportación de servicio postal.
La década de los años veinte nos lleva, inevitablemente, a León. Fue precisamente en 1921 que León tuvo su oficina de correos donde hasta hoy en día continúa en pie: en la 5 de mayo y Progreso, que hoy en día es Álvaro Obregón. El edificio perteneció a la familia Gordoa, que en aquel entonces era una de las de mayor abolengo en la ciudad.
UNA BELLEZA ARQUITECTÓNICA
Los leoneses que esperan diariamente su camión en la Zona Centro, quizá estén tan habituados al edificio de correos que pasan por alto la belleza arquitectónica que éste significa. Al respecto, el arquitecto y académico Salvador Zermeño escribe sobre su importancia en el artículo “Entre la arquitectura y el urbanismo”:
“Tiene una serie de figuras jónicas tritóstilas que enmarcan la puerta principal coronada con un arco perlatado con un almohadillado de aparejo estable. La fachada se da en pancupé, de orden neoclásico nacionalista y está enmarcada por un frontón semicircular con el águila nacional y una fronda de hojas de laurel”.



