León, una ciudad sin banquetas, pues los peatones no cuentan con vialidades adecuadas para caminar e ir a sus destinos.
En muchas colonias se cuenta con aceras de pocos centímetros, mientras que en otras no hay o son ocupadas por comercios, incluso de estacionamiento.
La Señora Catalina Rodríguez sale cada lunes con su vecina a la plaza que se pone en la colonia San José del Consuelo segunda sección, para ello tiene que recorrer varias cuadras y lo que más le genera molestias es que deben rodear, pues llevan un carrito de mandado para poder cargar sus compras y les es muy difícil pasar por el andén de peatones.
“En la mayoría de las banquetas hay subidas para que los autos entren a sus cocheras y no queda espacio para pasar y la verdad como yo ya estoy grande se me doblan los pies si paso por ahí”, expresó.
Por otro lado, dice que su vecina hace tiempo sufrió un accidente y se fracturó un pie, por ello es necesario usar el carrito del mandado para que sirva como andadera y para cargar las compras, pero es imposible pasar por las banquetas ya que son muy delgadas, tienen baches o incluso árboles que las deforman.
Por ello desearían tanto ella como su compañera de compras, que por lo menos se les diga algo a quienes ponen sus comercios en las esquinas donde hay bajadas o a quienes usan su frente como estacionamiento personal donde sí hay aceras grandes.
El peligro principal para quienes van a pie es que si sus vialidades no son funcionales pueden ser arrollados por un auto por tomar la decisión de bajar a la calle para evitar un camino deformado.
José Sánchez es comerciante y en bulevar Adolfo López Mateos le tocó presenciar en un día a varias personas estar a punto de caer, en un cruce con la calle Hermanos Aldama, por ejemplo, platicó que las aceras están muy resbaladizas y quienes pasan por ahí corren el riesgo de caer.
El Heraldo presenció un momento de tensión donde un trabajador del transporte público estuvo a punto de arrollar a dos personas de la tercera edad, en esta ocasión, iba una pareja, el esposo estaba en silla de ruedas y la mujer era quien la empujaba, pero debido a la forma de las banquetas optaron por bajar de ella y casi son impactados.
El transporte público iba por Adolfo López Mateos y daría vuelta por la calle Hidalgo cuando se percató de las personas que iban por el camino y al casi arrollarlos el chofer bajó de inmediato para ver si se encontraban bien.
En esa ocasión no pasó algo trágico, pero pudo pasar, los pasajeros de la unidad tenían puntos cruzados sobre el culpable y no llegaron a un acuerdo.
Es importante que las autoridades se hagan cargo de infraestructuras más inclusivas y no solamente en zonas céntricas, sino en toda la ciudad.




