
Grandes voces para una gran puesta en escena, el jueves por la noche en el Poliforum se presentó la ópera rock “Jesucristo Súperestrella” escrita por Andrew Lloyd Webber, la producción logró reunir a una buena cantidad que asistentes que se dejaron impresionar por todas y cada una de las actuaciones de los intérpretes.
Beto Cuevas interpretando a Jesús; Erik Rubín, Judas; María José, María Magdalena; Leonardo de Lozanne dio vida a Poncio Pilatos; Yahir encarnó a Pedro y Enrique Guzmán como Herodes, fueron los protagonistas de la noche que se llevaron los aplausos de aproximadamente 4 mil personas.
Antes de que iniciara la única función de “Jesucristo Súperestrella” en León, la fila de gente para entrar al recinto era impresionante, pasaban los minutos y seguía llegando público a comprar boletos a la taquilla, y es que la puesta en escena que cuenta con letras de Tim Rice, no podía pasar desapercibida de los espectáculos que causan gran expectativa desde su estreno a mitad de año.
Bajo la dirección artística de Guillermo Wiechers, el elenco del musical logró una buena interpretación de la historia de Jesucristo, aunque destaca el ambiente de que sucedía cada que una de las estrellas salía al escenario.
Gran producción de Jesucristo Súperestrella
La escenografía, iluminación, audio y vestuario le dieron a la puesta en escena una dinámica a la ópera rock que en sus distintas adaptaciones ha sido bien recibida por la gente; lo presentado en León, no fue la excepción.
Los primeros minutos del espectáculo la gente aplaudió la aparición de Beto Cuevas, María José, Yahir, Erick Rubín, este último mostrando un gran dominio sobre el escenario, su voz y expresión corporal dieron muestra de un Judas Iscariote con una actitud reacia a algunas acciones de Jesús.
María José, como siempre, no defrauda por su gran disciplina vocal, esa capacidad que tiene para expresar dulzura y luego pasar a tonos graves, es impresionante.
Entre elenco del musical, más allá de los protagonistas, hubo destellos de grandes voces que seguramente figurarán alto en un futuro.
Conforme avanzaba la historia, el despliegue escénico atrapaba aún más a los espectadores, cuando Leonardo de Lozzane apareció por primera vez como Poncio Pilatos, el público aplaudió y una que otra mujer no dejó pasar la oportunidad de gritarle al vocalista de Fobia, quien tuvo una buena participación.

De igual forma se reconoce el trabajo en los coros, ya que sonaron imponente y la gente se adentraba aún más en la trama del nazareno, que en la versión de Beto Cuevas, fue más visceral y humano, al grado de que cuando expresaba enojo, la gente guardaba silencio.
Y sin poder dejar de mencionarlo, Enrique Guzmán, interpretó a Herodes, quien tan solo por el hecho de ser una leyenda de la música mereció el respeto de los presentes.
Sin lugar a duda, lo que los leoneses experimentaron el jueves por la noche en el Poliforum, es una muestra de disciplina y profesionalismo.
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