
Hay centros comerciales en León que tuvieron su época de gloria y auge, y otros que no “despegaron” como se esperaba. Uno de ellos se encuentra en Las Hilamas. Se trata de lo que pudo ser un bonito centro comercial, pero actualmente únicamente hay locales solos.
El lugar, ubicado en medio de los edificios de dicha colonia, tiene cristales rotos, pintas por doquier y alambre de púas tapando la escalera de acceso a la planta alta. Pocos locales están ocupados en la plaza: un gimnasio, un expendio de pan y un negocio de préstamos. El resto está abandonado.
Olga Ramírez Esquivel vive en Las Hilamas. Recuerda que la zona parecía ser un bonito centro comercial, pero con el paso del tiempo quedó abandonada. Cuando los locales no se vendían, pasó a ser patio de juegos de delincuentes y rateros. Por eso proliferan los cristales rotos, los muros rayados y los barandales en mal estado.
Rogelio Aranda es otro de los vecinos de Las Hilamas. Al respecto opina: “La plaza no tuvo éxito. Tiene ya bastante tiempo. Desgraciadamente, en el lugar el vandalismo hizo de las suyas. Ahora esto es todo lo que queda”.
Un caso similar de centros comerciales que han desaparecido hasta quedar prácticamente deshabitados es la Plaza San Miguel, ubicada en el barrio leonés del mismo nombre. Inaugurada a mediados de los años ochenta, se consideró que sería un parteaguas que mejoraría a la colonia, pero con el paso del tiempo no fue así. Actualmente está abandonada.
A este fenómeno de abandono de centros comerciales se le conoce en Estados Unidos como como “Dead Malls” o “Centros comerciales muertos”. Uno de los motivos por los que terminan en decadencia es el auge actual de las ventas del mundo digital, y otro, que desaparezca lo que se conoce como “tienda ancla”.
[responsivevoice_button voice=»Spanish Latin American Female» buttontext=»Escucha Esta Nota»]




