La venta de cigarros, cuya cajetilla llena cuesta entre 10 ó 20 pesos, es ilegal. Además, son todavía de mayor riesgo para la salud que los que sí tienen permiso para venderse.
Fabricio Ibarra, director de Comercio Municipal, hizo saber que de octubre del 2018 a abril del presente año van más de mil 700 cajetillas incautadas.
Señaló que este tipo de productos se venden de manera ilegal y que al encontrarse se hace un decomiso total de la mercancía, pues no existe ningún tipo de permisos para esos productos y una vez incautándose ya no se regresa ningún artículo.
En los lugares donde más producto de éstos se ha encontrado es en los tianguis, y según sus declaraciones, de dos meses para acá el decomiso a estos productos ha disminuido bastante.
Por su parte, Luis Carlos Zúñiga, director estatal contra riesgos sanitarios de la Secretaría de Salud compartió que en sí, el hábito de fumar y todo lo que es el tabaquismo crea trastornos y problemas importantes a la salud.
Está demostrado que dentro de las sustancias de lo que están hechos los cigarros, hay muchas que son causa de padecimientos contra las vías respiratorias, cardiovasculares y también contribuyen procesos degenerativos como lo es el cáncer.
Por el hecho de fumar, el cáncer se puede dar en varios órganos del cuerpo desde la boca, faringe, estómago y hasta pulmón.
Independientemente del cigarro que se esté consumiendo, ya sea de marca comercial establecida o pirata, el hecho de fumarlo siempre será dañino para la salud.
Sin embargo, en cuanto a los llamados cigarros pirata, éstos pueden potencializar más los daños en el funcionamiento del cuerpo que un cigarro reconocido.
Esto debido a que, a ciencia cierta no se sabe de manera específica cuáles son las materias primas con que están hechos, ya que por lo regular no pasan por ciertos controles de calidad.
Además parece ser que cada vez hay más de estos cigarros por la ciudad: “se están extendiendo en el mercado no registrado”, expresó del doctor Zúñiga.
AFECTACIONES
El director estatal contra riesgos sanitarios de la Secretaría de Salud señaló que justo por esta razón, no se puede medir qué tanto daño genera en el bienestar de las personas, pues se va extendiendo y al desconocer sus alcances y sus estructuras es difícil determinar el daño.
“Si el tabaquismo genera problemas, fumar algo que no sabemos lo que es, seguramente va a crear más problemas”.
Por esto y para contrarrestar ese daño que el cigarro provoca, Carlos Zúñiga mencionó que existen programas para disminuir el consumo del tabaco, tales como edificios libres de humo de tabaco, que consisten en consultar a los usuarios de diversas zonas como por ejemplo: escuelas públicas, oficinas privadas o públicas y hasta mercados, y se les da pláticas de sensibilización en daños que produce al organismo el fumar.
La finalidad es que en estos lugares ningún producto derivado del tabaco se pueda fumar, incluyendo incluso aquellos recomendados por la OMS (Organización Mundial de la Salud), como por ejemplo, los cigarrillos electrónicos.
CIGARROS ELECTRÓNICOS
En un artículo titulado ‘Cigarrillos electrónicos o sistemas electrónicos de administración de nicotina’, de la página oficial de la OMS, publicado el 30 de mayo de 2015 como parte de una iniciativa para liberarse del tabaco, señala esta alternativa de fumar que no quema ni utiliza hojas de tabaco sino que por el contrario vaporiza una solución que seguidamente inhala el usuario.
El artículo señaló de qué se compone y textualmente dice “Lls componentes principales de la solución, además de nicotina en los casos en que está presente, son el propilenglicol, con o sin glicerol, y aromatizantes. Las soluciones y emisiones de los SEAN (Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina) contienen otros productos químicos, algunos de ellos considerados tóxicos.
Brandon, es un joven estudiante de universidad y uno de los miles de fumadores que hay en León; compartió que él dejó de fumar los clásicos cigarrillos por electrónicos, ya que según sus amigos le habían dicho que es menos dañino.
Comenzó a fumar desde que entró a la preparatoria, y de vez en cuando fuma un cigarro clásico.
Sin embargo, no se sabe exactamente qué es lo que se está consumiendo en un cigarro electrónico, esto según lo que mencionó Carlos Zúñiga, situación que también puede generar mayor vulnerabilidad a enfermedades.
Por eso, constantemente se están llevando a cabo inspecciones para que no se vendan cigarros en los lugares libres de humo de tabaco y menos a personas no adultas.
En lo que va del año, el doctor Zúñiga señaló que se han realizado 131 verificaciones de este tipo a lugares y 256 verificaciones a instalaciones con ventas de productos de tabaco. Lo que se revisa es que cuentan con su registro de venta y que no se vendan unidades ni a menores de edad.
Como Secretaría de Salud, ese tipo de acciones contribuyen a que las normas comerciales y requerimientos sanitarios que deben tener los lugares de venta ayuden a desalentar el consumo de estos “cigarros patito”.
FUMAR SALE CARO
Una cajetilla de cigarros en promedio está costando entre 40 y 50 pesos, al menos toda aquella que la vendan de manera legal.
Además de todos los daños que genera a la salud y al buen funcionamiento del cuerpo, una persona que fume 2 cajetillas de cigarros diarias, al mes gasta más de mil 200 pesos, cantidad que puede servir para comprarse un par de tenis de marca internacional, por ejemplo.
CULPA DEL CONSUMIDOR
El primer responsable de que se vendan cigarros ilegales es el consumidor, al menos así lo comentó Carlos Zúñiga, pues recomendó a la población no comprar este tipo de productos y a denunciar a quienes vendan este tipo de productos.
No obstante, señaló que es difícil identificar los lugares debido a que algunos incluso hasta son plazas públicas, por ello señaló que se apoyan con las dependencias municipales para monitorear.
MÁS NICOTINA, MÁS ADICCIÓN
En una investigación hecha por El Heraldo se pudo saber que la mezcla de tabacos, azúcares, papel de cigarrillos, extractos vegetales y saborizantes son parte de lo que un cigarro pirata tiene, además de la nicotina, el alquitrán y el CO.
El especialista Zúñiga hizo saber que el cigarro tiene a veces más de 200 sustancias diferentes en su elaboración, de las cuales cada una provoca un daño específico en la salud.
Una diferencia del cigarro ilegal al legal es que el ilegal tiene una composición mayor de nicotina, y este hecho provoca que la adicción y los estímulos que esta sustancia provoca como relajación en algunos organismos se agudicen más.
Sin embargo, los efectos de la nicotina son a costa de modificaciones en la circulación de la sangre.
“A mayor consumo y a mayor tiempo, la adicción puede ser más difícil de retirar” sentenció el médico.
VÍCTIMAS PASIVAS
Ana es una madre de familia que toda su infancia y juventud vivió con sus padres, unos fumadores muy activos.
Durante muchos años estuvo respirando el humo que sus padres producían al fumar cigarros, y ella sin probar nunca uno se enfermó de las vías respiratorias.
Desafortunadamente ahora padece sinusitis crónica, y según lo explicado por el médico del seguro social que la atendió, eso se produjo debido a la gran cantidad de humo de tabaco que ha respirado en su vida.
A Ana siempre le desagradó el aroma y ahora que se están vendiendo hasta cigarros ilegales, señaló que puede traer consecuencias más graves que los normales a los familiares de quienes consumen cigarros pirata.
Por ello en el estado hay más de mil 476 espacios libres de humo de tabaco; sin embargo, el tema de los cigarros ilegales para muchos es considerado como un problema que va creciendo y trascendiendo de nivel.




