El sector salud a nivel nacional enfrenta un reto histórico ante las políticas federales que buscan hacer eficientes los recursos, lo que pone en riesgo la disminución de personal, falta de insumos por los nuevos esquemas de compra poco planeados, esto aunado al recorte del gobierno federal en un área tan delicada.
Si bien esta situación no venía ocurriendo en Guanajuato, el cambio coyuntural podría ver afectado el sistema de salud del seguro popular; mismo que había sido fortalecido de manera ejemplar en los últimos años, con unidades nuevas, con fortalecimiento de personal médico, enfermería, y especialistas, amén, del sistema integral de abastecimiento de medicamentos, el mejor del País derivado de su alto grado de efectividad y mínimo de mermas.
Julio Frenk señalaba que para que haya una integración efectiva del sistema de salud, no importa el nombre que le pongan, ya sea Instituto Nacional para el Bienestar en vez de Seguro Popular, lo importante es que haya separación de funciones y profesionales de la administración pública con experiencia, porque atender a más de 50 millones de afiliados en el País, exige la máxima calidad en una empresa pública.
Hoy hay ineficiencia en hospitales y servicios básicos de salud en el Estado, es una falsa concepción desde la federación que los servicios tengan niveles bajos. Tan solo por poner un ejemplo, en Guanajuato se otorgan más de 6 millones de atenciones anuales, eso representa el atender al menos una vez al total de la población del Estado. Además, otorgamos servicios a pacientes del IMSS, el ISSSTE y en algunas ocasiones, ofrecemos coberturas por encima de la cartera de servicios del seguro popular.
Guanajuato no se detendrá, y hemos iniciado un ambicioso programa de certificación de unidades, para que nuestros servicios vayan a la par y superen los que se ofrecen en la iniciativa privada. Hemos asumido el gran reto llevar la excelencia de los servicios de salud para todas y todos los guanajuatenses.
NOTA: El autor es Secretario de Salud del Estado.



