El presidente del Partido Revolucionario institucional en León, Denny Méndez, lamentó que no existen protocolos para resguardar las comandancias de policía.
Lo anterior dijo, luego de que un grupo armado rescató a un supuesto líder delictivo de la comandancia de Celaya, que le costó la vida a un juez calificador.
“No se sabe si existan los protocolos, ni siquiera saben identificar a una persona que probablemente tiene un alto rango en el crimen organizado, no saben conocer a un supuesto pez gordo, deben de tener protocolos para que en su lugar de detención se haga un operativo”, dijo el líder del PRI.
Enfatizó que los delincuentes están superando a la autoridad, pues hace una semana rescataron de una ambulancia de la Cruz Roja a uno de sus integrantes y ahora sacan a otro del interior de una comandancia de policía, que se supone está llena de elementos de seguridad.
“Los delincuentes están envalentonados, llegan como Pedro por su casa a una comandancia de la segunda ciudad más grande del estado para llevarse a un detenido como si le quitaran un dulce a un niño, esto es inconcebible”.
BAJAN LOS ÁNIMOS
Agregó que los ataques a los cuerpos de seguridad y la muerte de un Juez calificador que laboraba en la comandancia de Celaya, disminuyen los ánimos de los policías y de todos los cuerpos de seguridad para mantenerse trabajando por el bienestar de la población.
“Hay que ponernos en el lugar de un policía y de los elementos de los cuerpos de seguridad, de los paramédicos, los ciudadanos que no trabajamos en esa actividad nos sentimos intimidados y con el miedo de no estar algún día en medio de una balacera, me imagino que los policías se sienten más inseguros, lamentablemente sus jefes están fallando con las estrategias”
Añadió que los cuerpos de seguridad tienen uniformes maltrechos, armas obsoletas para combatir a los cuerpos de los criminales que poseen armas de última tecnología de Estados Unidos, “y traen patrullas de medio cachete para que salgan a enfrentar a los delincuentes que están armados hasta los dientes, con tecnología de punta, vehículos y equipamiento superior a los Policías.
“Claro que con estas desventajas los uniformados se sienten amenazados, frustrados en un trabajo en el cual pueden perder la vida en cualquier momento”, concluyó.



