El colorido de flores típicas en rosa, blanca y morado; así como las ofrendas, que son la variedad de fruta lo que visten los tradicionales altares de “la Dolorosa”.
La Semana Santa en Salamanca comienza con el Viernes de Dolores, que es el anterior al Domingo de Ramos y en el cual se instalan altares dedicados a la Virgen María en su advocación de la Dolorosa, con algunos presentes, para distraerla y atenuar un poco la pena que vendrá una semana después, cuando tenga que estar a los pies de la cruz, para ver morir a su hijo.
En los mercados de León se puede ver las flores que los católicos compraran para adornar sus altares.
Los colores en morado, rosa y blanco son los predominantes, el morado que simboliza el luto que vivirán los creyentes por la muerte del hijo de Dios en la cruz; así como el dolor de su madre de ver a su hijo crucificado.
La fruta se le ofrece a María Virgen como ofrenda, y una vez que se levanta el altar se regala la fruta a las personas que el próximo año deberán traer el triple de las que le fueron regaladas.
ORIGEN
La historia cuenta que el suceso comenzó con los “padres servitas” de la Orden de los Siervos de María en el siglo XIII, por la devoción a la Virgen de los Dolores y en particular en el Viernes de Dolores con la colocación del altar que iniciaba con el «Paseo de las Flores» sobre los puentes Roldán y la Viga.
Durante el paseo, la gente cortaba flores a su paso para llevarlas a los portones de sus casas y así adornar el altar de la Virgen.
Se dice que los visitantes preguntaban: “¿Ha llorado la Virgen?”. Los anfitriones decían que sí, y mostraban las aguas que repartían para beber.
Razones de un desuso
Antiguamente la advocación dolorosa de la Virgen María tenía dos fechas festivas en el calendario litúrgico: el Viernes de Dolores (viernes anterior al Domingo de Ramos) y Nuestra Señora de los Dolores (el 15 de septiembre), pero desde 1969 el Papa Paulo VI suprimió el Viernes de Dolores en Cuaresma y dejó el 15 de septiembre para su festividad.
Sin embargo, en México, desde el régimen de Porfirio Díaz, la celebración de la Independencia comienza en la noche del 15 de septiembre y Nuestra Señora de los Dolores pasó a un segundo término.




