Cinthia de la Rue fue muy inquieta desde chiquita, y sus papás siempre le inculcaron el deporte; estuvo en gimnasia, basquetbol, futbol, voleibol y por causalidad llegó al karate y ahí se quedó.
“Mi hermano menor, en ese entonces tenía problemas de motricidad y coordinación y el doctor nos dijo ‘tiene que hacer algún deporte que incluya todas estas características que a él le faltan para que se desarrolle’; por casualidad llegó un maestro al Centro Educativo Patria, donde estaba mi hermano y mi mamá dijo que era una excelente oportunidad, yo para hacerle compañía me metí con él y así empezó todo”, relata.
De la Rue tenía 8 años, empezó a avanzar de cintas, practicando a la par otros deportes, luego se graduó como cinta negra y se dio cuenta que realmente le gustaba; 6 meses después clasificó a la Olimpiada Nacional y empezó a ganar preseas.
“Ya no me pude salir, lo que había planeado jamás sucedió, desde ese entonces no he dejado de entrenar, de querer venir y seguir compitiendo, a veces jugaba tochito como para desestresarme, pero el karate siempre ha sido para mí lo primordial”.
Cosechó triunfos desde sus inicios
Así, inició una carrera fructífera pues desde los 12 años ha estado entre las mejores de México, a cada competencia a la que va, siempre regresa con una medalla, pues tiene el compromiso y la preparación.
Hay dos torneos que la marcaron: El Mundial Juvenil de España 2014 donde fue octavo lugar y el US Open de Las Vegas ese mismo año donde fue la primera mexicana en ganar.
Medallista en JCC y boleto a Lima
Pero, lo mejor para ella ha sido la presea en Barranquilla 2018, “¡claro! que la medalla de Centroamericanos significó bastante pues fueron mis primeros juegos, fui la primera karateca guanajuatense en ir a ese torneo y regresé con medalla, fue un gran logro”.
Fue duro estar lejos de su casa, de sus amigos, solo concentrada en el COM, pero valió la pena y esa experiencia le va ayudar para los Juegos Panamericanos.
En Panamá, los mexicanos ganaron 11 plazas para Lima y 2 de esas plazas son de Cinthia, “me siento muy feliz de este logro gracias al esfuerzo de mi entrenador (Álvaro Argueta), de mi familia y yo en su representación, y junto con mis otras dos compañeras”.
A darlo todo
Para cerrar, la ‘China’, como le apodan, quiere un oro, “sería un gran sueño regresar con medalla de Panamericanos, es posible, he trabajado mucho y vamos a trabajar fuerte en estos meses, trataré de mejorar lo que he hecho y hacer las mejores katas de mi vida”.
“Espero que eso alcance, ¡sería increíble!, y si no, no me gustaría quedarme con la espinita de qué hubiera pasado si le hubiera echado todas las ganas”, apuntó.



