El movimiento “Me Too” o “Yo también” en español, con algunas otras variantes en diversos idiomas surgió de forma viral en internet a manera de “hashtag” (etiqueta) en octubre del 2017 para denunciar la agresión sexual, acoso sexual e incluso actitudes misóginas o machistas.
La frase se popularizó a raíz de las acusaciones de abuso sexual contra el productor de cine Harvey Weinstein. Aunque la historia de la expresión “me too” va un poco más hacía atrás hasta llegar al 2006 cuando la activista social Tarana Burke la usó en la red “MySpace” para promover una campaña de empoderamiento a través de la empatía entre mujeres negras que habían experimentado abuso secual, principalmente en comunidades poco favorecidas. Tarana explicó alguna vez que se inspiró en usar la frase después de que se sintió incapaz de responder a una chica de 13 años que le confió que había sufrido una agresión sexual.
En 2017 la actriz Alyssa Milano animó a usar dicha frase en el marco de una campaña de consientización para denunciar la extención del problema y mostrar que es más grande de lo que se cree y es importante hacerlo visible, así pues se alentó a las mujeres a exponer en twitter sus experiencias diciendo: si todas las mujeres que han sido acosadas o agredidas sexualmente hicieran un tuit con las palabras “me too” podríamos mostrar a la gente la magnitud del problema.
La repercusión fue tanta que en su inicio Facebook llegó a anunciar que en Estados Unidos el 45% de sus usuarios tenían un amigo que había hecho una publicación usando el termino. Miles de personas respondieron a Alyssa, entre ellas Ellen DeGeneres, Laura Dreyfuss, Lady Gaga, Reese Witherspoon, entre otras e incluso hombres como James Van Der Beek respondieron con sus experiencias propias de acoso y abuso al tiempo que otros respondieron reconocimiento comportamientos pasados contra mujeres agregando la etiqueta “Hoy i will change” (cómo voy a cambiar).
A raíz de aquella explosión de confesiones se han abierto muchas más etiquetas que muestran la problemática en el mundo de la música así como en otras industrias, en diversos países y por su puesto en México también se han usado dichas etiquetas, incluso por estados o divisiones profesionales. Personalmente considero que es una campaña que ha resultado incómoda para muchos porque no se acostumbra llamar a las cosas por su nombre, porque muchos dicen que el acoso no es acoso sino “una broma” o “un piropo” o cualquier otro término que los ayude a safarse de lo que realmente tiene nombre.
Si bien es cierto que ahora con las redes sociales es muy fácil simplemente lanzar un mensaje y poco se podría hacer para saber de su veracidad, invito a las mujeres a usarlo si es necesario pero que eviten hacerlo por dañar o a manera de venganza ante algo vano, porque estarian desvalorizando un gran movimiento. A las demás personas las invito primero a creer en la mujer quien expone tan valiente testimonio y a empatizar con ella; así mismo, si conoces a alguien que ha sido señalado de acoso, no tienes por qué dejar de estimarlo o quererlo, pero quizá si podrías invitarlo a que analise si sus modos de tratar a las mujeres.
Sin duda es un tema polemico, pero valioso para darnos cuenta la magnitud de un problema sin exagerarlo, porque todos merecemos trabajar en un entorno tranquilo, vivir en un entorno tranquilo y desempeñarnos sin miedos y con libertad.




