La avenida paseo de los insurgentes, era la mejor solución para el tráfico cuando se inauguró hace 41 años; hoy en día, es uno de las vialidades más peligrosas del municipio.
Ejemplo de esto, fue el trágico accidente que cobró 2 vidas de policías que iban a bordo de una patrulla que se impactó con una camioneta particular de color gris, ocurrido la mañana del pasado jueves.
A lo largo de la historia, el bulevar ha sido el escenario de aparatosos y trágicos accidentes que han cobrado varias vidas y, prueba de ello, son las tradicionales cruces que se encuentran a lo largo de toda la avenida.
En total hay 8 cruces y son colocadas por familiares o amigos cercanos a las víctimas para recordar el lugar en la que sus seres queridos perdieron la vida.
NO ES LA PRIMERA VEZ
No todos ponen esas cruces, por ejemplo, al día de ayer no se habían colocado en el lugar donde ocurrió el accidente de la patrulla y la camioneta gris.
Esto ocurrió en Paseo de los insurgentes entre las calles Guanajuato y Lago de Chapala, en la colonia Granada.
Una comerciante que labora en la calle Guanajuato, a unos escasos metros de la Avenida vivió de cerca las consecuencias del accidente y en entrevista con El Heraldo señaló que no es la primera vez que se accidentan ahí, “todo porque le quieren ganar al semáforo” señaló.
“Unos quieren dar vuelta, otros quieren bajar, los que vienen de frente quieren dar vuelta” expresó.
Los choques entre autos, no son el único tipo de accidente que se suscitan en esta zona, sino que también las motocicletas se ven afectadas e incluso los peatones.
Ella compartió que hace poco hace poco una chica fue arrollada por un auto y también dijo que una vez presenció que un chavo de motocicleta se cayó las ambulancias y patrullas comenzaron a sonar. Éste último ocurrió de madrugada y el sonido de la patrulla y de la ambulancia la despertó.
“Muy seguido hay accidentes de todo tipo, hasta volcaduras mortales y esto por quererle ganar al semáforo, varios de pasan el rojo” externó.
MAÑANAS Y NOCHES
También relacionó los accidentes recurrentes con ciertas horas del día, por ejemplo, la mayoría son por las mañanas o por las noches.
“Tiene que ver el horario de que las personas se les hace tarde, tienen que llegar a los colegios, y aquí hay muchas zonas de preescolares y colegios”, sentenció.
Informó que ya se van acostumbrando a escuchar las ambulancias u patrullas de policía: “Escuchamos el ruido de las ambulancias y ya sabemos que hay un accidente” sentenció.
Por su parte, Roberto Martínez opinó que todos los bulevares con subidas y bajadas son sumamente peligrosos y esta característica es muy propia de Paseo de los insurgentes.
Él labora a unos cuantos metros de la glorieta del Superama, ubicada en la intersección de paseo de los insurgentes y el boulevard Manuel López Sanabria, y diariamente es testigo de la irresponsabilidad de la ciudadanía al conducir.
Dijo que desgraciadamente todos los que van conduciendo muchas veces no tienen un control, incluyéndose. “Nos falta mucha cultura vial, respetar señalamientos”.
DEBEN TENER PRECAUCIÓN
Por otra parte, en cuanto al accidente del pasado jueves, señaló que la imprudencia de los oficiales fue mortal. Refiriéndose a los policías dijo: “Ellos piensan que ya prendiendo la sirena pueden cruzarse como sea y sin precaución y no es así, una cosa es que lleven la sirena, pero deben tener precaución” expuso.
Paseo de los insurgentes es uno de los bulevares más transitados y por eso dijo que toda persona tanto conductor como peatones deben andar con toda precaución posible.
El cruce de los peatones, por otra parte, es un tema muy recurrente también porque en las glorietas ellos son los principales expuestos.
“Parece que dicen ‘Sálvese quien pueda, córrele’ para poder cruzar.”
Él dijo que deberían de marcar por dónde las personas deben o pueden pasar porque en los 6 meses que lleva laborando cerca de ahí, a presenciado mínimo 10 accidentes en ese punto.
“Por semana mínimo es uno y es porque andamos a las carreras, llegando tarde a todas partes. Cuando los conductores ya van desesperados quieren ganarles a todos” sentenció.
En cuanto a las pérdidas que provocan los accidentes, dijo que lo material importa, pero no tiene un valor tan grande como una vida.
COBRA MUCHAS VIDAS
Paseo de los insurgentes ha cobrado muchas vidas, y es que su estructura con subidas y bajadas, glorietas y cruces peligrosos son factores que propician muchos percances.
Comienza con un puente muy confuso en el López Mateos y se prolonga hasta la Antorcha para unirse a la carretera a Lagos de Moreno.
Cuando se inauguró en mayo de 1978, según el informe del gobierno de Roberto Plascencia albergado en el archivo histórico municipal, representaría una solución a todos los problemas de tráfico de ésta zona.
Textualmente dice: “Las principales entradas carreteras a León se encontraban en lamentables condiciones. Significaban un grave riesgo y un freno al desarrollo de la ciudad.”
La obra de Paseo de los Insurgentes contó con pavimentación a base de concreto hidráulico, iluminación de vapor de sodio, pasos elevados para peatones, semaforización, jardinería integral y zonas de estacionamiento.
En aquel momento, la obra fue de sólo un kilómetro con 800 metros y una superficie de 72 Mil metros cuadrados.
Hacer esta obra costó 25 millones de pesos y en aquel entonces aseguraban una solución definitiva al tráfico vehicular; sin embargo, hoy en día el tráfico está igual o peor que hace 41 años.




